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Locura trans
Fecha: 05/02/2026, Categorías: Transexuales Autor: Laydydog, Fuente: TodoRelatos
... me saque toda la leche porque si no te voy a moler a golpes. Vanessa metió su enorme verga hasta el fondo de un solo golpe y yo solté un grito que retumbó con el eco de aquellas ruinas. El dolor me atravesó como un rayo que fue desapareciendo poco a poco a medida que mi trans iba acelerando el golpeteo contra mis nalgas. —Ayyy hija de puta, me vas a matar. Me desgarraste el culo con esa vergota rica que tienes. Ahhh... Ahhh.... —No... no hay sangre. No te preocupes —me respondió Vanessa mirando ver entrar y salir su verga de mi cuerpo— pero la va a haber si no me sacas la leche. Vanessa me tomó de los hombros y me empezó a clavar con tal fuerza que yo pensé que me iba a desarmar en piezas. Era un monstruo lo que tenía pegado a mi culo golpeándome sin piedad. Todo mi cuerpo se estremecía ante cada embestida de esa puta. Su cuerpo contra mis nalgas sonaba como aplausos en teatro vacío, mientras la dulce verga de Mary en mi vagina me impedía moverme mucho hacia adelante. Estaba en el cielo y cabalgando deliciosamente a mis dos putas hermosas. Me partían, me apretaban las tetas hasta encajarme las uñas, me hacían suya, me violaban, y me hacían feliz como nunca. Eso era lo más importante. Por eso había pagado. —Ahhhh ¡Denme más! ¡Sí! —Grité yo ya sin miedo a que me oyeran. Ya me daba igual. Solo quería verga, y verga, y verga, y verga toda la noche. —Tienes el culo tan rico como Mary, puta, apretadito y muy caliente. Ahhh.... —No lo creo —respondió Mary desde ...
... abajo— Esta puta no puede tener el culo tan rico como el mío. —Ahhh... es de ustedes... Ahhh... cójanmelo y denme su leche. Mi culo es de ustedes para que me lo violen, para que se lo compartan... Ahhh... —Tienes que probar esto, Mary, Es increíble. Ven. Vanessa sacó su verga de mi culo y me levantó de encima de Mary tirándome del pelo. Me dio un chupón en una teta hasta dejarla morada mientras Mary se levantaba, y se acostó ella en el mismo lugar. —Ven, puta. Siéntate en mi verga que ahora voy yo por delante. Yo obedecí y me la clavé hasta el fondo en mi vagina como hice con la de Mary. La verdad es que no sabría decir cuál me gustaba más. La dos eran deliciosas, grandes, gruesas, curvadas hacia la derecha, y deseosas de darme su lechita. Mary por su parte no desperdició un segundo y se colocó a mi espalda para darle a mi culo su merecido. —Wow... sí... es verdad que tiene el culo rico la muy descarada. Dan deseos de ripeárselo todo a base de verga. Ahhh.... La dos empezaron a cogerme con una sincronía alarmante, como si lo hubieran ensayado toda la vida. Mary me agarró las tetas por detrás y las apretó tan fuerte que yo pensé que iban a explotar. Dios mío... nunca me había sentido tan deseada en mi vida. Nunca ningún hombre se había empeñado tanto en dejar toda su energía en mi vagina y en mi culo. —Ay perra. es que lo tienes todo rico Ahhh... Ojalá yo tuviera esa vagina mojada que tú tienes... Ahhh ... —¡Es tuya, mi rubia! —le grité yo completamente ...