1. Espiando a mi vecina


    Fecha: 06/02/2026, Categorías: Voyerismo Autor: mc70, Fuente: CuentoRelatos

    ... embestida que aquella mujer hacía sobre el miembro de su marido. Ella seguía comiéndosela mientras sus manos fueron liberando su sexo de las ataduras que lo escondían tras el encaje negro, y cuando estuvo desnudo, siguió acariciándoselo mientras se metía más de un dedo por su raja que debía estar a cien grados de temperatura.
    
    De pronto se puso de pie, dejándome ver su sexo perfectamente dibujado sobre aquella blanca pared, colocó uno de sus pies sobre una silla, dejando bajo ella un arco perfecto donde su marido se colocó y comenzó a comerle el coño, sin dejar ni un centímetro sin recorrer con su lengua, mientras ella seguía dispuesta a no darle descanso a sus pezones, que iban saltando entre sus dedos mientras sus ojos luchaban por mantenerse abiertos.
    
    A juzgar por la expresión de su cara el placer que estaba sintiendo era extremo, por lo que sentó a su marido en la silla frente a la ventana, y ella se sentó a horcajadas sobre él, de espaldas a su marido, con lo que se aseguraba que yo seguí siendo ...
    ... espectador de primera fila.
    
    El sexo de su marido la penetró con una suavidad casi irreal, mientras ella se movía de una manera tan sensual que yo pensaba que no llegaría entero a ver el momento final, dado lo mojado que estaba. Controlaba cada movimiento como si concentrara en su cuerpo toda la sabiduría oriental del sexo, variando el ritmo, la profundidad de la penetración a su antojo, sintiendo todo el placer que un cuerpo puede soportar. Pero lo mejor era ver la expresión de su cara mientras el placer la invadía profundamente, mientras seguía buscándome con la mirada.
    
    De pronto el ritmo comenzó a subir y su rostro a reflejar cierta tensión contenida mientras su boca se abría cada vez más y yo me esforzaba por imaginar sus gritos. Cuando hubo terminado se agachó y empezó a comérsela de nuevo a su marido, esta vez mucho más suave, limpiando con su lengua cada rastro de semen y flujos, relamiéndose de auténtico placer, un placer logrado por ella y retransmitido para mí con cada movimiento y con cada mirada. 
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