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Visita a mi hermano mayor: La precuela
Fecha: 06/02/2026, Categorías: Gays Incesto Dominación / BDSM Autor: Kinkynasty19, Fuente: SexoSinTabues30
... mirándolo. De repente deje de sentir que a quien tenía enfrente era mi pequeño hermano y comencé a darme cuenta que sus piernas carnudas y su culo perfectamente respingado eran los de un putito diseñado para complacer. Así que con el diablo en el cuerpo entré a su cama y comencé a lamer su cuerpo sin vellos, de una suavidad que jamás había sentido y con un saber agridulce que hizo que mi pico saltara exigiendo que lo liberara de su prisión de tela. Como siempre complací a mi gran herramienta me desnudé completamente y volví al cuerpo de mi hermano. Aproveche de quitarle su pequeño slip y comerle su culito. Separé sus cachetes y vi allí un pequeño hoyito rosadito, limpiecito -le había enseñado a mi hermano a bañarse en las noches antes de dormir y al despertar, al igual que Jorge me enseñó a mí- metí mi lengua con desesperación, nunca había sentido tanta electricidad en mi cuerpo. Estaba extasiado en placer. Mientras devoraba su culo me di cuenta que mi hermanito estaba despertando, así que subí mi cara para comerme sus labios rosados mientras amasaba su culo con mis grandes manos. En un momento, cuando mi lengua entraba por su garganta, abrió sus ojos con una mirada de terror en ellos. Esa mirada solo hizo que me calentase más y solo atiné a decir: -Wena cabro chico, cagaste hoy día, vay a tener que prestarme ese culito. Dicho eso lo puse de espalda contra la cama, comencé a lamer su cuerpecito mientras el trataba de zafarse, pero nada podía hacer contra mi metro ...
... ochenta y mis noventa kilos de músculos sobre su pequeño cuerpo. Me detuve su buen rato mordiendo sus pequeños pezones que decoraban sus incipientes pectorales. Él gemía y me pedía que parara, pero vi como su verguita se puso dura mientras me lo devoraba. Yo estaba fuera de mí. Puse sus piernas detrás de su cabeza y me puse a lamer su culo nuevamente, succioné su anito, se lo mordí, lo comí con desesperación. -Ya po Bryan, para, por fa Bryan déjame. Su resistencia solo aumentaba mi calentura, subí a su cara, le escupí en la boca y le di una bofetada. -Cállate pendejo culiao, desde hoy vay a ser mi puta. Dicho eso lo di vuelta, presione su cabeza contra la cama y le obligue a levantar su culito listo para recibir. Poder manejar su pequeño cuerpo con tanta facilidad me estaba poniendo mucho, con ninguna mina había sentido el placer que estaba sintiendo. Metí nuevamente mi lengua en su hoyito rosadito mientras le tiraba del pelo a mi pequeño hermano. -Bryan, córtala po, que se siente raro, ya po déjame. Al escucharlo quejarse así nuevamente cuándo ya le había dicho que se callara desató mi ira. Me erguí de rodillas sobre la cama, tomé del pelo a mi hermanito indefenso dejándolo en cuatro, tomé fuerte sus caderas y de una sentada enterré mis veinte centímetros por ocho en ese hoyito cerradito. La sensación fue como abrir un fruto aún tierno que desde ese día tomaría mi forma. Mi hermanó grito e intentó salirse dándome una patada. Su resistencia me puso más salvaje, ...