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Mi vida. Resplandores y tinieblas (4)
Fecha: 08/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: lolalp, Fuente: TodoRelatos
... pecho. -Esperemos acá, a ver a qué hora se va... Dijo Ariel, y mis otros dos amigos afirmaron. Nos quedamos un momento allí, miré la hora y eran las dos menos diez de la mañana. -Chicos no nos vamos a quedar toda la noche acá… Vamos! -Sí boludo! Nos quedamos! Si estamos al pedo! Dijo Francisco y agregó: -Vamos a comprar unas birras a algún lado y volvemos. Ariel puso en marcha el auto, dimos unas vueltas buscando algún lugar para comprar cerveza, y encontramos un kiosco de mala muerte que estaba abierto a esa hora, Sebastián bajó del auto, y volvió con una bolsa con unas cuantas latas de cerveza. Volvimos a estacionarnos frente al edificio de Sofía, el auto del tipo seguía ahí. Entre cerveza y cerveza iba mirando la hora, las dos y media, tres menos cinco, tres y media, y cuando ya casi no quedaban cervezas, a las cuatro y veinte de la mañana les dije: -Vamos chicos…, ya fue... No me hace falta saber más, claro está lo que debe estar pasando allá arriba... Ese forro se está cogiendo a Sofía… Ya estuvimos demasiado acá... -Por eso boludo! Estuvimos tanto, esperamos un rato más, para ver a qué hora se va el tipo, no quiero hablar mal de tu novia, pero si un tipo pasa la noche con ella... -Ya lo sé Pancho, por eso te digo que no tiene sentido, desde que llegaron hasta ahora, ya se habrán echado un par de polvos... ¿qué otra razón puede haber?, ni siquiera son amigos... No los pude convencer de irnos y seguimos allí, hasta que comenzó a ...
... clarear el día. Con esas primeras luces de un día despejado de primavera, la calle estaba desierta, hasta que a eso de las siete y media de la mañana, comenzó el movimiento, algunos autos que pasaban, un señor mayor que sacó a pasear su perro, otro hombre que salió de su casa, seguramente a trabajar, y una señora también mayor, que barría la vereda a unos metros de nosotros. Ya no quería estar más allí, ¿qué sentido tenía?, en verdad daba lo mismo a qué hora se fuera el tipo, pero habiendo quedado de acuerdo con Sofía, hablaríamos a eso de las tres de la tarde, supuse que ese tipo no se quedaría. A las ocho menos diez de la mañana, la puerta del edificio se abrió, esas dos puertas de vidrio, que dan al hall de acceso, y nos dejaron ver. El tipo salió, pero se detuvo en la puerta que quedó abierta, y ahí pude ver a Sofía con una de esas remeras largas que suele utilizar para dormir. Los tres me miraron, supongo que pensando qué haría yo en ese momento. -Boludo antes que se vaya! Lo cagamos bien a trompadas! Dijo Sebastián, pero le contesté: -No Seba, es un forro, pero no es con él la cosa..., acá el tema es con Sofía, podría intentar no pensar mal, pero visto lo visto... es imposible, si no lo era ya, soy un cornudo, y aunque no lo sepa aún, Sofía se quedó sin novio hace unas horas… Estaban allí todavía, con la puerta abierta y Sofía sosteniéndola, el tipo se acercó, la abrazó, se besaron con Sofía pasando su brazo por detrás de su nuca. Para qué más, ...