-
Una visita al dentista
Fecha: 09/02/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: Heraldo, Fuente: CuentoRelatos
... ocultaba. ¡Increíble! parece que está a punto de romper el cierre, pensó para ella misma. El muchacho todavía seguía allí, pero al parecer no se había dado cuenta que alguien estaba admirando su talento. Él se sentía muy nervioso al quedar en tan buenas manos, así que dijo: –Soy afortunado de tener tan hermosa enfermera trabajando en mi boca. –Je, je… no necesita decirme piropos… –respondía ella. –¡No, no! es lo que pienso. –Tienes una cavidad bastante grande, ¿cepillas tus dientes cada día? –le dijo la enfermera mientras prestaba más atención al bulto que a su boca. –Bueno sí… la mayoría de las veces. –Está bien, ahora abre la boca que te voy a poner la inyección. Jessica aplicó la inyección sin resistencia alguna. La sorpresa llegó luego, ya que por alguna razón al terminar el personaje se durmió al acto. Como pudo trató de despertarlo, pero sin éxito. Alterada y sorprendida tomó la ampolla de donde había sacado el analgésico solo para darse cuenta de que eso no era analgésico, ¡sino anestesia! –Señor… ¡despierte! ¿señor? por favor… Trato nuevamente en despertarlo, pero nada, seguía profundamente dormido sin deseo alguno de volver en sí. No podía creer que le pasara eso justamente a ella, lo tenía allí recostado totalmente ido… y a su merced, mmmm… completamente a su merced. De repente le vino a la cabeza una idea muy pícara, de esas que hacen sonreír maliciosamente. Supo que la anestesia solo lo haría dormir un par de minutos, tiempo ...
... suficiente para observar eso que la había hecho equivocar en primer lugar, ya saben que… sin pensar demasiado bajó el cierre del pantalón y allí salió disparado como un resorte su un gran pene. Estaba tan parado que salía casi con totalidad de la ropa interior, era fascinante. –¡Mierda, es gigante! nunca había visto uno tan grande antes… –gritó sin poder controlarse. Como poseída (cosa que no haría nuevamente) se agachó para quedar a la altura del gran miembro y lo lamió levemente. Claro está que no podía conformarse solo con eso, así que lo hizo nuevamente, una y otra vez. Quiero aclarar que Jessica no era el tipo de persona que se acostaba con cualquier extraño, pero en ese momento pensó que no llegaría otra oportunidad del mismo tipo, así que decidió aprovechar el momento. Puso el mástil en su boca y como pudo lo metió hasta el fondo para deleitarse por completo. –Aaahh aahh ¡Gloups! ¡Increíble! siento que me voy a descolocar la mandíbula, –suponía al mismo tiempo que chupaba con muchas ganas Fácilmente lo podía tomar entre sus dos manos y aun tener espacio suficiente para lamer la punta, que tampoco se quedaba atrás. Gozaba al sentir como escurría más y más líquido, tanto que chorreaba hacia sus testículos y las manos de Jessica. –¡Glaps! ¡¡¡mmmm!!! lap lap lap, –eran algunos de los sonidos que se escuchaban en esa habitación. Por suerte el paciente seguía totalmente dormido mientras ella lo examinaba a fondo –Aaahhh… gulp, gulp ¡que verga! ¡aah! ¡aah! tan ...