1. Capítulo 5 - Las huellas que no se borran


    Fecha: 11/02/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Pagina y Silencio, Fuente: TodoRelatos

    ... tambalearse.
    
    "¿Por qué ahora?", "¿Por qué ella?", La pregunta no vino de su mente, sino del peso invisible que le rozaba el pecho desde adentro.
    
    Cerró los ojos. Por un instante, deseó poder hablar con Marcela. Decirle que tenía razón. Que esa niñita sí iba a volver a aparecer. Y que su mirada seguía igual de intensa... solo que ahora, también le dolía.
    
    Faltaban dos días para la final.
    
    Y Emily, por primera vez en años, no sabía si estaba preparada para defenderse... o para rendirse.
    
    Cuartel – Gimnasio Subterráneo, 04:12 a.m.
    
    El frío de la madrugada se sentía más intenso bajo tierra, entre las paredes grises del gimnasio el olor del metal y del sudor antiguo persistía, como una historia que nadie se atrevía a contar. Emily se ató los cordones de sus zapatillas con firmeza. No había nadie más. Nadie, excepto ella.
    
    El eco de sus pasos resonaba mientras caminaba hacia el centro del tatami de práctica. La luz blanca lo bañaba todo de un tono clínico. Y eso era precisamente lo que buscaba: orden, control, precisión... y soledad.
    
    Desenvainó el florete y adoptó la posición de guardia. Frente a ella, solo un maniquí metálico reforzado con sensores de impacto. Nada que pudiera devolverle un toque, nada que exigiera respuestas emocionales.
    
    Solo acero. Y respiración.
    
    Cada movimiento cortaba el aire como si fuera piel viva. Una danza sin titubeos.
    
    Pero no podía evitarlo. Cada vez que la punta del florete impactaba, no era un objetivo quien caía. Era ...
    ... ella la que se fragmentaba.
    
    Se detuvo. Bajó el arma. Apoyó las manos en las rodillas. Cerró los ojos.
    
    Charlotte.
    
    Volvía a estar ahí, como un latido ajeno dentro de su pecho.
    
    Emily alzó la vista al espejo. ¿Eso era lo que quedaba de la mujer que un día fue invencible?
    
    —No tengo miedo de perder —dijo en voz baja. Pero no estaba segura de estar diciendo la verdad.
    
    Apagó la máquina. Dejó el florete a un lado.
    
    Por primera vez en años, no quería entrenar más.
    
    Quería entender.
    
    Cuartel – Pasillo contiguo al gimnasio subterráneo, 05:07 a.m.
    
    Emily caminaba de regreso, aún sudando, cuando notó una silueta recargada en la pared.
    
    —¿No podías dormir o me estabas espiando? —dijo.
    
    Lucía cruzó los brazos. Sus ojos no mentían.
    
    —Vi la luz encendida desde la sala de informes. No hace falta espiar a quien se está cayendo a pedazos frente a todos Em.
    
    —Estoy bien.
    
    —No lo estás. Pero tranquila, tampoco vine a obligarte a hablar. Solo... a recordarte algo.
    
    Lucía sacó un pequeño estuche gastado. Lo abrió. Dentro, unanillo sencillo de plata con un grabado.
    
    Emily palideció.
    
    —¿Qué...?
    
    —Marcela me lo dio semanas antes de... —Lucía no terminó la frase—. Me pidió que te lo entregara si algún día te perdías intentando ser la mujer que todos esperan... olvidando quién realmente eres.
    
    Emily lo tomó con manos temblorosas. Lo reconoció al instante.
    
    —Pensé que se había perdido.
    
    —Marcela jamás perdió nada que le importara.
    
    Emily cerró la mano con ...