1. Hasta el lunes (II)


    Fecha: 12/02/2026, Categorías: Hetero Autor: YoAntonio, Fuente: TodoRelatos

    ... resistirme para no masturbarme una vez más pensando en Montse y me movía por la casa como un animal enjaulado esperando que dieran las 11. Refrescaba la página una y otra vez, pero nada cambiaba, el mismo mensaje de “Cámara desconectada” hasta que un reloj de arena comenzó a dar vueltas y en pantalla apareció el sofá de la otra noche. Sin previo aviso unas piernas de mujer aparecieron en pantalla. Unas piernas largas, de muslos redondeados que se antojaban enormemente suaves y piel blanquecina, a las que siguió un primer plano de un culote de color negro que marcaba sus caderas. Una mano apareció deslizándose desde el vientre hacía abajo, la misma mano que ví en la videollamada del viernes, hasta que la punta de los dedos acarició un tatuaje en forma de ojo en la ingle derecha. El corazón me iba a mil por hora, era ella otra vez. Me incliné sobre el portátil intentado grabar cada segundo en mi retina.
    
    Montse, ahora ya estaba seguro de que era ella, dio la espalda a la cámara y se dirigió al sofá. Pude apreciar su culo y sentí un picor en la yema de los dedos pensando en cómo lo agarré aquella noche. Se sentó de tal forma que el plano se cortaba a la altura de su cuello, obviamente estaba todo perfectamente estudiado. Mientras me fijé en como subía el número de espectadores, 15, 38, 45, 125…hasta casi 200. En el chat de la página comenzaron a aparecer mensajes dando las buenas noches, preguntado si hoy estaba sola, si se iba a desnudar… Muchos usaban una familiaridad que ...
    ... reafirmó mis sospechas de que no era la primera vez que hacía algo así.
    
    Montse separó las piernas lentamente y acarició la cara interior de sus muslos, inclinándose hacia adelante, mostrando sus pechos contenidos en un sujetador a juego con el culote, al tiempo que levantaba la cabeza para ocultar su rostro. Sus manos recorrieron su cuerpo, hasta bajar un tirante del sujetador y, lentamente, dejar al descubierto un pezón de color levemente tostado. En ese momento hizo un gesto de despedida con la mano y apareció el maldito mensaje, pero esta vez pude continuar clicando en la zona de suscriptores. El púbico se había reducido considerablemente, apenas éramos 17 personas las que disfrutábamos de ver a esa mujer acariciando su cuerpo.
    
    Me recree en su cuerpo. La melena negra llegaba al nacimiento de sus pechos que se mostraron cuando se terminó de desabrochar el sujetador y comenzó a masajearlos. No eran grandes, sus manos casi los ocultaban, pero se veían firme, sus pezones duros me hicieron relamerme pensando tenerlos entre mis labios y mis dientes. Dejo caer un poco de saliva y la extendió con el dedo índice haciendo que se pusieran aún más duros y grandes. Después se puso de pie y dio la espalda a la cámara. Pensé en morder su culo en cuanto vi cómo se marcaban sus nalgas con el culote mientras se inclinaba hacia adelante y comenzaba a deslizarlo por su largas y bien torneadas piernas. Prescindiendo de toda sutilidad, las separo con sus manos y mostró su coñito. Sonrosado, ...