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Hasta el lunes (II)
Fecha: 12/02/2026, Categorías: Hetero Autor: YoAntonio, Fuente: TodoRelatos
... de labios hinchados y perfectamente depilado, al igual que su culo, después se giró, con un gesto de estudiada coquetería ocultó su pubis con la mano y volvió a sentarse. Los comentarios del chat eran cada vez más subidos de tono. Ella parecía ignorarlos, pero de vez en cuando negaba con la cabeza, rechazando peticiones. Separó las piernas lentamente y retiro la mano mostrando una fina línea de vello y chupándose dos dedos los llevo hasta su coñito y empezó a acariciarlo. Lo hacía lentamente, extendiendo la humedad de sus dedos que comenzaba a mezclarse con sus flujos. Se recostó sin dejar de tocarse y con la contra mano volvió a masajear su pecho, retorciendo levemente los pezones y tirando de ellos. De forma inconsciente me encontré masturbándome, con la polla durísima y jadeando sin poder apartar la vista del monitor. No podía creer que esa mujer que se exhibía de aquella manera, sin ningún pudor, fue la misma mujer que cada día se comportaba como si fuese una desconocida, tan formal y correcta. Eyaculé casi sin darme cuenta, pero seguí moviendo mi mano mientras ella flexionaba las piernas y ponía los pies el sofá, mostrándose totalmente abierta para que todos viéramos como sus dedos entraban y salían. De vez en cuando propinaba un pequeño azote sobre su delicioso coñito con la mano abierta y volvía a chuparse los dos, ya no para lubricarse, sino para saborear sus propios flujos. Noté como estaba a punto de correrme otra vez, pero cuando vi como llevaba un dedo hasta ...
... culito y lo acariciaba en pequeños círculos no pude evitar una nueva explosión, que salpicó incluso la mesa del escritorio. Cerré los ojos un momento para recuperar el aliento y cuando volví a abrirlos la pantalla estaba negra con el menaje "recargué crédito". Tarde lo menos posible en hacer una nueva transferencia, pero cuando volví a entrar apareció un desesperando "Emisión finalizada". Me recosté en la silla y mi mente volvió a repasar todo el día. Desde su inicial indiferencia a su comentario en el ascensor y el final del día. Sacudiendo la cabeza decidí que era mejor ir a la ducha y acostarme. Cuando desperté, mi primer pensamiento fue para Montse y su cuerpo. Sentí como el morbo que me inundaba me estaba controlando. Desayuné, me duché y salí de casa dispuesto a enfrentarme al día y sobre todo a ella. Al llegar a la oficina Montse ya estaba allí. - Tenemos que hablar - dije sin más preámbulos parándome frente a su mesa. - Tranquilo, la comunicación ya está enviada - haciendo caso omiso del tono de mi voz - Ya sabes de lo que quiero hablar - insistí. Ella me miró fijamente.... - Te dije que me gusta compartimentar mi vida - respondió en tono duro - No me gusta que jueguen conmigo Ella me miró fijamente y suspiró. - De acuerdo, en media hora hablaremos en la sala de juntas. - ¿Por qué no ahora? - pregunté - Esa sala tiene paredes de cristal, todo el mundo puede ver lo que sucede y no quiero que nadie piense que es algo más que una ...