-
Tres días sometida por presidiarios (Cap V-B)
Fecha: 13/02/2026, Categorías: No Consentido Autor: Domadordepalabras, Fuente: TodoRelatos
... idea- -No tienes cojones de follarte a la puta ahora mismo- -¿Que no?… Ahora vas a ver, pedazo de mierda, y cuando me veas, no volverás a dudar ni una vez más de mi liderato - Rápida y enérgicamente, se subió a la piedra, y de un solo golpe, metió toda su polla, con su deforme y extra grueso capullo. Todo de un golpe, pero ella ya no sentía absolutamente nada más que los estertores de aquel intenso y prolongado orgasmo. Él permaneció con el pene alojado en el interior de la chica durante unos instantes, y dijo. -Joder.. Esto es la hostia… Es como si con la vibración del animal cimbreándose, me masajease el capullo intensamente… En la vida había sentido un masaje tan intenso y profundo…- Pero el Chirla, se subió al altar, y levantando la cara de la chica, abrió su boca metiendo su polla de tamaño normal. -¡Chúpamela puta asquerosa!- Tirando de su pelo, comenzó a mover su cabeza como si se la estuviese chupando, pero Olga no tenía ya ni fuerza ni ánimo para continuar… El dolor era terrible. Y sus espasmos a causa de ese intenso y prolongado orgasmo, la habían dejado aun temblando y con esos involuntarios estertores. Si alguna vez, ella no había sido dueña de su cuerpo, desde que llegaron esos desalmados, esta era la ocasión en la que menos control tenía sobre él… Ella sentía que podrían hacer con su cuerpo lo que quisieran, introducirle lo que les diese la gana, hacer lo que les apeteciera, porque ella ya no era dueña, ni de su cuerpo, ni ...
... de sus actos, ni siquiera de un solo músculo de su cuerpo… El loco estaba disfrutando de lo lindo, sintiendo como su enorme y grueso capullo, alojado muy profundamente en la vagina de Olga, era acariciado y sobado por las vibraciones y los continuos movimientos de aquella serpiente, que intentaba escapar. involuntariamente, la muchacha también sentía como, debido a la presión del animal, su punto G era continuamente excitado violentamente por el enorme glande, mientras su clítoris, recibía los fuertes golpes de los testículos de ese hombre chocando y dando golpes contra él. Mientras tanto, el Chirla que se afanaba en follar su garganta, fuerte y profundamente, se hartó de aquella posición y le pidió a Guzmán cambiar. -Vamos tío, ya has estado tú mucho rato ahí déjame que sienta yo también a la puta culebra- -Espera López, que se está volviendo a mover mucho Esta tipa.- Ciertamente, el movimiento de la culebra, acentuando con su empuje su punto G y esos golpetazos de sus testículos en su clítoris, habían vuelto a activar su zona erógena, y la joven volvía a excitarse y a cimbrear sus caderas de manera involuntaria, entre lágrimas, entre movimientos no deseados, pero forzosamente consentidos. El Turbo, se había recuperado e intentaba que la chica sintiese placer en vista del dolor que tendría que estar sintiendo al tener alojado a ese ser. De manera que comenzó acariciando sus pechos, cogiéndolos al peso, apretándolos y pellizcando, arañando con suavidad el ...