-
Debí echarme novia fuera del grupo 10
Fecha: 15/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: CMoriarty, Fuente: TodoRelatos
... movimientos hacia adelante y hacia atrás, apenas entrando en su boca. Se sentía tan poderoso frente a una chica mucho más joven y con los ojos vendados que tras frotarse con su lengua, se la frotó también por las mejillas, provocando las risas de mi chica, que creyó que era una de las chulerías de Zubi. Tras ello, no se aguantó más las ganas y se la metió en la boquita, Adri cerró los labios alrededor de ella y él movió las caderas para follarle la boca un rato. Y, de pronto, la pantalla se fue a negro. Maldije en voz alta y actualicé la página. Nada, la pantalla seguía en negro. El audio seguía y leí detenidamente lo que ponía sobre el fondo negro. Pedía una aportación mínima de monedas para seguir viendo. Subí el volumen al máximo y escuché ruido de lametones pero poco más. Zubi respondía al público con cuidado de no hacer ruido al teclear, con respuestas breves. "Os juro que se la folla, paciencia y moneditas" llegó a escribir. Entre otros pensamientos, yo me preguntaba si no notaría la diferencia de tamaño, que no era mucha pero la había. Zubi había añadido un nuevo reto por una cantidad enorme de monedas: “Mi hermano se folla a la culona”. Y mientras Adri chupaba la polla de un desconocido, sin saberlo, Zubi aportaba algo de contexto para los espectadores: su hermano apenas había estado con mujeres, no se le daba bien ligar y toda su vida eran los videojuegos y su trabajo de informático. A tenor de los ruidos, su hermano seguía gozando de una boca que solo mediante ...
... engaños podía catar. Algunos mensajes, de pronto, empezaron a aplaudir la lamida de huevos. Qué infierno estaba siendo aquello. Ese gilipollas tenía que estar disfrutando por primera vez en su vida de muchas sensaciones. Yo lo sabía bien, había técnicas que solo Adri, con su iniciativa e imaginación, me había aplicado. Entre tanto, el siguiente reto se había alcanzado. El móvil no dejaba de iluminarse pero prefería no leer. Oí a Zubi dar nuevas indicaciones a mi novia, sin decirle qué tocaba a continuación. Ella preguntaba, pero Zubi disfrutaba manteniéndola a ciegas en todos los sentidos. "Tú solo disfruta, nuestro público es sabio", le dijo. Y, de pronto, un fuerte suspiro de sorpresa y una risita. Y después, suaves gemiditos y, de vez en cuando, el sonido húmedo de dos cuerpos chocando. Al haberlo estado viendo a través de una cámara, me costaba asumir que todo aquello estaba ocurriendo ahora mismo, en directo. Ahora, privado de la visión, la sensación de voyeurismo aumentaba y todo adquiría, curiosamente, más realidad que cuando podía ver. De pronto, sentí congoja. Un cuarentón acabado estaba follandose a mi novia en ese preciso instante, a la vez que a mí me costaba respirar. No poder ver me había producido un bajón enorme y preocupación por ella: ¿qué le iban a hacer delante de cientos de hombres? Escuchaba los gemidos de ella. No eran fingidos ni eran de placer extremo, eran por liberar parte de la excitación contenida que le debía estar produciendo esa experiencia ...