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Fatty, Patty y Katty XV
Fecha: 16/02/2026, Categorías: Incesto Autor: Viejo Intrepido, Fuente: TodoRelatos
... pecando de falsa modestia, también con mi extraordinaria belleza, por lo que quedo cautivado de inmediato por mis “cualidades”, concertando con mi padre una rápida boda que formalizamos en unas pocas semanas. -Me vais a permitir que me exprese de forma un tanto vulgar, ya que a pesar de que no es mi estilo, es como realmente mi mente, un tanto calenturienta, procesaba todos esos acontecimientos que en aquellas fechas me desbordaban por lo precipitados e inesperados cambios en mi joven vida. – explicaba sonriente Rocío – Quizás esta nueva faceta mía, completamente desinhibida sea por culpa, o más bien gracias a Catalina, mi hija, con la que por desgracia la vida no nos había dado la oportunidad de convivir, siendo ella ya adulta, pero eso solo hasta ahora. -Bueno, una vez introducida mi historia a partir del momento en que mi vida de niña o adolescente, dio paso a la de una mujer totalmente realizada, seguiré con mi versión de los hechos. A partir de mi boda mi vida cambio completamente, pues de pasar a masturbarme una o dos veces diarias, pase a estar follando casi las veinticuatro horas del día, pues mi nuevo esposo, y a pesar de que me llevaba treinta y cinco años, ya que tenía en aquellas fechas cincuenta y dos, era un espécimen de macho espectacular, pues se mantenía en forma, era simpático, gracioso, galante, tierno, dulce, delicado y sensible, además de tener como he dicho antes un badajo descomunal que sabia usar de forma magistral, posiblemente por el ...
... adiestramiento que durante muchos años había ejercido con un indeterminado y enorme número de mujeres. -Esa experiencia de Eustaquio unida a mi descontrolado despertar sexual, nos llevó a una especie de limbo del que durante unos meses no salimos, hasta que de pronto me di cuenta de que estaba embarazada, cosa que a mi recién estrenado esposo lo lleno de una desbordante alegría esperando tener a un hijo que fuese su sucesor en el linaje de los condes de Molino Alto. No nos pudieron concretar el sexo del feto, ya que desde muy pronto lo único que nos dijeron es que era extremadamente grande, y aunque no descartaban que pudiese ser un varón, todo parecía indicar que iba a ser una niña. Y vaya pedazo de niña que tuvimos, estuvo a punto de costarme la vida, y a pesar de que, a Eustaquio, la preocupación y el temor a perderme, unido al disgusto de que no fuese un varón le hicieron mirar a Catalina con cierto resentimiento, a los pocos meses era el más incondicional admirador de la criatura que había engendrado, admiración que fue incrementándose a medida que la niña cumplía años. -Estando yo aún convaleciente, unos tres meses después del parto, Eustaquio me conto una nueva complicación que le había surgido, y me explico que le había localizado una antigua amante, una muchacha tailandesa de origen un tanto complejo, pues parece ser que era descendiente de un afroamericano y de una filipina, y este a su vez, de una alemana emigrada a EEUU y un jugador negro de baloncesto, y ella de un ...