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Fatty, Patty y Katty XV
Fecha: 16/02/2026, Categorías: Incesto Autor: Viejo Intrepido, Fuente: TodoRelatos
... madura que yo, pues a mis dieciocho años que yo tenía entonces ella me superaba en experiencia a sus veintisiete, y encima era de una belleza incontestable, y bastante más espontánea y natural que yo, que procedía de una familia noble y de alguna forma era una niña pija y consentida. Me sorprendió por donde menos me lo esperaba, me dijo que a ella no le gustaba Eustaquio, que era lesbiana y que si tenía que liarse con alguien seria conmigo. A pesar de la sorpresa que eso me causo, volví a insistir, y le pregunte directamente si se acostaría otra vez con mi esposo, y ella me dijo que de mil amores si era en un trio conmigo. Se levanto, vino hacia mi resueltamente y me beso en la boca, y yo soliviantada le dije que se fuese de mi casa y que allí no volviese, pero quizás, aunque hoy lo sé con seguridad, se lo dije porque me pareció que aquello habría sido maravilloso, pero mi moral y sobre todo mi educación religiosa no me dejaba duda a que era una aberración, y ante la posibilidad de tomarle la palabra, preferí que no volviese a mi casa la enorme tentación que aquella mujer suponía desde ese momento para mí. -Simultáneamente a esa nueva perspectiva de nuestro matrimonio, y poco antes de ese hecho, mi esposo ya había empezado a mostrarse reacio a mantener relaciones sexuales, preocupado por las consecuencias que el parto de aquella enorme criatura pudo haber causado llevándose mi vida por delante, cosa que durante unos meses yo lleve bastante bien, pero pasados esos meses, ...
... de nuevo mis necesidades sexuales se manifestaron, posiblemente por las insinuaciones de Ana e inconscientemente soñando con el trio que me había propuesto. Entonces exigí a Eustaquio que me complaciese igual a como lo hacía antes del parto, pues nuestras relaciones sexuales se mantuvieron sin problemas durante todo mi embarazo. Él lo hizo, intento complacerme y durante unos años lo consiguió, pero tenía el temor de que en cualquier momento fallasen los profilácticos y pudiese quedar de nuevo embarazada con el riesgo que eso supondría para mi salud. Pasados cinco años más o menos, durante los cuales había barajado la posibilidad de que me sometiese a una ligadura de trompas, a la que yo me negué, su obsesión se fue haciendo más patente, entrando en un estado de desanimo y melancolía. Me dijo que había hablado con su madre y que ella le había buscado a un psiquiatra que le trataría de su problema, y a partir de entonces Eustaquio pasaba grandes temporadas en New York dejándome lógicamente desesperada y con necesidades sexuales no satisfechas, que intentaba calmar con masturbaciones cada vez más definidas y pensando en el trio sugerido por Ana en su día. El resto de mi tiempo lo dedicaba a recibir a Alicia y Virginia, a las que Patricio traía diariamente a mi casa, y ellos tres junto a mi Catalina, que creía a una velocidad de vértigo, me hacían la vida agradable. Entable una hermosa amistad con Patricio, y por el me entere de cómo había sucedido el embarazo de Ana, del amor ...