1. Fatty, Patty y Katty XV


    Fecha: 16/02/2026, Categorías: Incesto Autor: Viejo Intrepido, Fuente: TodoRelatos

    ... Patricio, cuando volviese a buscar a las tres.
    
    -Cuando vino a recogerlas le pedí que si podía volver cuando las dejase en casa, que tenía algunas dudas y me gustaría que me ayudase a resolverlas, a ser posible esa misma noche. Patricio que tenía por mí un cariño inmenso, y creo que aún lo sigue teniendo, no lo dudo ni un segundo y me dijo que volvería en cuanto dejase a las niñas. Yo le esperaba muy nerviosa, pero a la vez intensamente acalorada y excitada por lo que estaba dispuesta a hacer, y a la vez por lo necesitada que me encontraba de que un hombre me amase. En cuanto se fueron, yo que me había preocupado de dar permiso a las dos empleadas que teníamos en la casa, y por lo tanto me encontraba sola, me puse cómoda, y al decir que me puse cómoda quiero decir que me puse un salto de cama trasparente sin nada debajo. Cuando Patricio vino, tras dejar a Alicia, Virginia y Amelia, y yo le abrí la puerta, él abrió los ojos como pasmado y diría que, hasta temeroso, y con la voz temblorosa me dijo si me daba cuenta de que iba casi desnuda, a la vez que su pantalón parecía que iba a reventar. Yo al ver aquella erección descomunal, que me hacía sentir de nuevo una mujer apetecible, me quite el camisón y le dije que si le molestaba también me lo quitaba, y le invite a que él se pusiese cómodo también.
    
    -Sin atreverse ni a mirarme, pues miraba el suelo acobardado, me dijo que no podía traicionar a su primo, y que a pesar de que yo era una verdadera tentación no quería ...
    ... traicionar a su pariente. Tuve que llamar a Eustaquio para que le dijese que estaba de acuerdo, pues a pesar de que yo le dije que era idea de su primo, no acaba de creérselo, pero tras hablar con Eustaquio, me cogió y empezó a besarme con una lujuria que me excito aún más de lo que ya estaba. En un visto y no visto, se había desnudado y tenía el cipote más tieso y endurecido que el tronco de un árbol centenario, y allí mismo en el sofá me hizo una comida de coño que colmo mis necesidades teniendo un orgasmo como hacía años que no tenía. Luego se sentó él en el sofá, y poniéndome sobre sus piernas me coloco su cipote en la entrada de mi coño y empezó a follarme con una fuerza y una cadencia impresionante. Mentiría si dijese que fue el mejor polvo de mi vida, ya que Eustaquio recién casado me hacía vibrar, pero también tengo que decir que ante el ayuno que llevaba estaba disfrutando enormemente. Si mi esposo tenía un badajo que hacía que las campanas de mi vagina sonasen a gloria, el badajo de Patricio, sensiblemente menor, también era capaz de que mi campana sonase alegremente, pero lo mejor estaba por venir, pues tras varios orgasmos que tenía pendientes y que el me hizo recuperar, seguía follándome como un toro, era incansable, y entonces me di cuenta de lo que me había querido decir Alicia, y me temí hacerme también adicta al badajo de mi hasta ahora amigo y posiblemente a partir de ese momento mi amante.
    
    -Tras una noche de verdadera locura, en la que me dejo el coño más ...
«12...6789»