1. La preferida de mi suegro (2)


    Fecha: 16/02/2026, Categorías: Incesto Autor: Reina Flor, Fuente: CuentoRelatos

    La tarde se había vuelto más calurosa que nunca y lo sorprendió otra vez pensando. En ella. En su forma de moverse. En el tamaño de ese sabroso trasero que disfrutaría el inútil. Procuró despabilarse encendiendo la televisión y no encontró otra cosa que un programa de chimentos donde vio a una vedete que se le parecía bastante. La apagó. Decidió hojear un diario donde cayó de pronto en una página donde había una hermosa morocha increíblemente dotada como la que le sacaba el sueño en ese momento.
    
    -Basta -se dijo- voy a salir.
    
    Los domingos eran tan aburridos para él que los padecía. Al contrario de otros que enloquecían con el fútbol por televisión, Manuel prefería salir con algún fato que siempre tenía a mano, tirar una canita al aire era algo usual para él cada fin de semana. Pero había algo ahora que verdaderamente se lo impedía. Un inconveniente. Un problema que existía desde hacía dos meses. Desde la noche que Roberto había elegido para presentarse como el novio de América.
    
    -Caderas generosas y pechos… enormes. Cabello largo renegrido y labios carnosos… Una bestia -exageró Ricardo.
    
    -Hablás de minas como si fueras un pajero -bromeó él.
    
    -Es que desde que se ve todo lo que pasa en la habitación, estoy enloquecido. Los pendejos se cogen todo.
    
    Vaya suerte de uno, pensó Manuel. El intentaba despabilarse, deshacerse de los malos pensamientos y su amigo le convidaba una sesión de chabacano voyerismo.
    
    -Vamos. No perdés nada con ver. Relajate. Desconectate de ...
    ... una vez.
    
    Manuel ya se había acostumbrado tanto a las mentiras de Ricardo que creyó que ni siquiera era necesario contradecirlo.
    
    -¿No me crees? Resulta que hay una pendeja tremenda ahora en una de las habitaciones. ¿Querés comprobarlo?
    
    El sexagenario lo sobró con la mirada. A papá mono no le iban a vender bananas.
    
    -Está más buena que un lunes feriado. En serio. Te juro que nunca vi unas carnes iguales. Lejos es la mejor que se clavaron por lo menos en los últimos dos meses. Vení a comprobarlo. Total ¿qué perdés?
    
    Tenía razón Ricardo, al fin y cabo. Sin ánimo de llamar a sus fatos y Desganado, el veterano tano que ya lo había visto todo en la vida esperaba encontrarse con otro patético espectáculo digno del peor de los pajueranos.
    
    -Vení -decidió finalmente Ricardo conduciéndolo a una habitación.
    
    Dejaron los bolsos que habían tomado para salir y Ricardo cruzó la sala hasta un vestíbulo atravesado por un pasillito que conducía a las habitaciones interiores. El señor se detuvo antes de llegar a una puerta entornada, giró sobre sus talones y miró a su amigo llevando su índice a los labios, en señal de silencio. Sonrió al comprobar la sorpresa instalada en el rostro de Manuel escuchando los primeros gemidos. Era una voz conocida, sin dudas. Sus jadeos suaves, rítmicos pero tranquilos, rezumaban satisfacción y una paz que no era coherente con las estridencias orgiásticas que siempre le refería su amigo.
    
    Sin embargo, aunque la calma regía el acto que se consumaba ...
«1234...17»