1. Papá y Tía


    Fecha: 16/02/2026, Categorías: Incesto Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30

    ... la tela de su falda, esa falda amarilla holgada con cuadros negros que se ceñía a sus movimientos con cada leve roce.
    
    No podía apartar la mirada, aunque lo deseaba con todas mis fuerzas. Algo dentro de mí se tensó, un nudo extraño que no sabía si era rabia, incomodidad o… algo más. No debería estar mirando. No debería importarme. Pero ahí estaba, incapaz de hacer otra cosa.
    
    Mi padre permanecía tranquilo y ella también, la note mirarlo detenidamente y morderse los labios. Luego observe que algo más ocurría, papá tenía la cabeza hacia atrás y su respiración era entrecortada, había movimiento pero el propio cuerpo de tía me impedía ver más.
    
    Me moví ligeramente desde el arco que da entrada a la sala donde ellos estaban, y lo vi con claridad, Tía lo estaba masturbando, a mi padre. Lo hacía con entusiasmo, mirándolo directamente a los ojos. Luego se inclinó y se metió su pene a la boca, papá gemía de placer, claramente disfrutando de la atención de tía Ana.
    
    Parecía que en ese momento papá estaba viniéndose en la boca de tía, porque veía como comenzó ella a agitarse, sin embargo, aparentemente tragó todo lo que salió de su pene, luego de enderezarse se relamía los labios. Luego se puso de pie y caminó hacia mí. No sabía como reaccionar, pero ella estaba bastante tranquila.
    
    —¿Qué pasa, Diego? —dijo finalmente, cruzándose de brazos al llegar a mí—. ¿Te gustó lo que viste?
    
    Papa solamente enderezo un poco la cabeza pero no se molestó en cubrirse ni en decir ...
    ... nada.
    
    —Tu padre sabe muy bien, pero si quieres, ahora será tu turno.
    
    Comencé a temblar ligeramente, estaba excitado y no podía negarlo. Me empujó suavemente hacia la pared y se pego por completo a mí, su cara llegaba a la altura de mi cuello y en mi pecho sentía la presión de sus pechos.
    
    —Se que me deseas Diego, puedo sentirlo. —Ella bajó su mano y agarró mi verga a través de mis pantalones
    
    —Estas así de duro por mí, ¿verdad? —Colocó un dedo en mis labios, deteniéndome. —Shh, Diego. No hay prisa. Tenemos todo el tiempo del mundo.
    
    Se sacó su camiseta, dejándome ver un sujetador blanco de encaje y el contorno de sus pechos. Se acercó nuevamente y comenzó a besar mi cuello suavemente. Sus manos acariciaban mi pecho, luego bajo nuevamente sus manos y desabrochó mis pantalones, metiendo su mano para acariciar directamente mi verga. Se arrodilló ante mí y comenzó a bajarlos, junto a mis calzoncillos dejando mi verga al descubierto. Comenzó a lamer la punta mirándome llena de lujuria.
    
    Tía abrió la boca y tomo toda mi verga dentro, chupando y lamiendo con entusiasmo. Sus ojos se cerraban en éxtasis mientras saboreaba mi sabor. Comenzó a mover su cabeza hacia arriba y abajo, tomando la totalidad de mi verga. Con su mano me acariciaba mis bolas mientras seguía chupando y su otra mano en la parte posterior de mi muslo derecho. Miraba constantemente hacía mí, hacia mi cara, hacia mis ojos.
    
    Observo que papá se ha puesto de pie y camina hacia nosotros. Tía se detuvo y miró hacia ...