1. El cuarto oscuro


    Fecha: 17/02/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Una follada lujuriosa en el cuarto oscuro de una discoteca
    
    Pilar desde que tuvo uso de razón supo que era lesbiana, siempre le había gustado ver a las chicas y nunca le habían atraído para nada los hombres.
    
    Su lugar preferido era la discoteca La Gata Mágica, una discoteca gay que ella solía frecuentar los fines de semana en busca de pareja.
    
    Pero he allá que Pilar no era lo que se pudiese llamar una chica popular, realmente no gozaba de muchos atributos físicos, se podría decir que era una chica simplona, pero eso sí, tenía carisma e increíble sentido del humor; estaba rodeada de muchas amigas, pero no tenía novia, a pesar de eso no disminuía en ella su carácter, tomaba eso con mucha sumisión y no perdía nunca las esperanzas de conseguir pareja.
    
    Pilar era una monita muy pequeña, prácticamente no tenía téticas ni culo y aparte de todo era flaquita, tenía una boca pequeña, pero con labios muy bien perfilados que parecía siempre estar sonriendo, ojos pequeños color marrón y una nariz pequeñita como de ratón.
    
    Era una chica enamorada del amor, su mayor ilusión era encontrar otra chica que le diera tres vueltas y la hiciera sumirse en las mieles del amor, esto era lo que realmente quería, sentir amor, y a raíz de esto Pilar tenía muy poco sexo, por no decir nada, para ella el amor era lo más importante, más allá de la lujuria del placer de una noche.
    
    Pero no era que no tuviera ganas de sentir placer, se masturbaba frecuentemente en las noches fantaseando en las ...
    ... tiernas manos de su enamorada, se imaginaba siendo recorrida por todo el cuerpo, con sus téticas apretadas y unos dulces dedos estimulando su clítoris, en unos suaves labios apretados contra los suyos, en una lengua muy húmeda recorriendo su cuello, gimiendo de placer, sintiendo su cuerpo estremecer; esta era la fantasía de Pilar, tener una pareja que la hiciera sentirse especial, única. Y a veces se acordaba de su última novia que tanto placer le hizo sentir hasta que la abandonó por otra al muy poco tiempo de haber estado con ella; a pesar de esto, ella a veces recordaba con alegría los buenos momentos que le hizo pasar.
    
    Esa noche en La Gata Mágica, como en otras muchas noches, Pilar se encontró con sus amigas y empezaron a bailar.
    
    -Hoy les tengo una sorpresa –Dijo Samantha-
    
    Todas se miraron a los ojos pensando con qué les iría a salir Samantha. Ella era la mayor de todas y la que les alcahueteaba todo a ellas. Sacó una bolsita con pastillas y les dijo a todas:
    
    -Hoy vamos a tener una noche muy especial.
    
    -¿Qué es eso Samy? –Preguntó ingenuamente Pilar-
    
    -Son éxtasis corazón.
    
    Y poniéndoselas Samantha en la lengua se las dio a cada una de ellas mientras les daba un beso.
    
    Ya habían pasado treinta minutos y Pilar no sentía nada, se figuró que eso del éxtasis no era la gran cosa, y como era la primera vez que lo probaba, le dijo a Samantha:
    
    -Samy, eso no me hizo nada. ¿Qué se supone qué es lo que uno tiene que sentir?
    
    -El cielo, mi cielo, no seas tan ...
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