1. Relato de una esclava feliz


    Fecha: 17/02/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Eduardo Marín, Fuente: CuentoRelatos

    ... hacerle una pizza, yo se la estaba preparando… pero la señorita Rocío impaciente me pidió la pizza repetidas veces y yo una de las veces le dije: lo siento señorita Rocío, no se la puedo dar hasta que no esté bien hecha… Reconozco que yo estaba un poco nerviosa, ante tanta insistencia por parte de la señorita Rocío. Y cuándo la tuve hecha, se la llevé al salón dónde ella estaba viendo la tele, se la serví, pero no me arrodillé ante ella.
    
    La señorita, tampoco se dio cuenta… pero la señora Laura sí y me preguntó el motivo por el cual no me había arrodillado ante su hija. Yo me quedé pálida, enseguida le pedí perdón, a ella y también a la señorita Rocío, pero su madre me castigó esa noche sin cenar. Obviamente yo acepte el castigo y la señora Laura, viendo que no le ofrecía ningún tipo de resistencia, pronto volvió a castigarme. Me empezó castigando sin comer o sin cenar, sin poder tomar un refresco durante todo el día. Me castigaba sin el café de después de comer… Yo todo lo aceptaba pidiéndole sumisamente perdón ante cualquiera de sus castigos.
    
    En poco tiempo mi señora Laura se fue creciendo, y una tarde después de comer al servirle el café a mi señora, ella se quejó de que no estaba todo lo caliente que ella quería… yo se lo había preparado cómo siempre, pero le pedí perdón. Y mi señora Laura me dijo: este domingo, te quedas sin librar… castigada. Para que la próxima vez, estés más atenta… ¿te ha quedado claro? -sí señora Laura, le ruego y le suplico que me perdone, le ...
    ... dije yo, por supuesto arrodillada ante ella.
    
    A los pocos días, una noche yo estaba en la cocina recogiendo todo lo de la cena, cuando escucho que mi señora Laura me llama. Voy corriendo al salón, me arrodillo cómo siempre ante ella, le pregunto ¿qué desea? Y mi señora Laura me dice: ¿no has visto que se me ha caído la zapatilla al suelo? No me di cuenta señora Laura, perdóneme, es que estaba en la cocina… Le dije yo. Tú siempre con tus excusas, me dijo ella. Y añadió: cógeme la zapatilla. Yo la cogí, se la iba a calzar, pero ella retiró su pie y me dijo: ¿eres tonta? Te acabo de ordenar que me des la zapatilla, no me la calces.
    
    Yo le di su zapatilla, pidiéndole perdón nuevamente. Y la señora Laura me dijo, ya que no quieres obedecer por las buenas, tendrás que obedecer por las malas… y con la misma zapatilla que le acababa de entregar, me dio un pequeño zapatillazo en la cara. Yo me quedé paralizada, extrañada… por supuesto no me hizo ningún daño. Pero al ver que yo lo aceptaba, mi señora tranquilamente me volvió a dar otro y otro zapatillazo, no muy fuerte, pero dejando claras sus intenciones.
    
    La señorita Rocío, que acababa de ver todo, pues estaba también en el salón, le preguntó a su madre: ¿le podemos pegar a Susi? Entonces mi señora Laura, que no se esperaba esa pregunta de su hija… Después de unos segundos de dudas… le dijo: A Susi, no se le puede pegar… yo le estoy enseñando a corregir sus errores. No le estoy dando una paliza, sólo es corregir lo que veo que ...
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