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Relato de una esclava feliz
Fecha: 17/02/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Eduardo Marín, Fuente: CuentoRelatos
... casa de la señora Laura, una mañana que ellas estaban desayunando… La señorita Rocío me dijo: Susi por favor, tráenos unas servilletas. Yo enseguida se las di. Y escuché a la señora Laura, que le dijo a su hija: A Susi, no le tienes que pedir nada por favor. Ella está aquí para servirnos, para hacer todo lo que nosotras le mandemos… Es nuestra criada. Yo le pago para que nos atienda y nos sirva en todo… Y acto seguido le quita a su hija un pequeño tenedor que la señorita Rocío estaba usando para partir su tostada, lo tira al suelo, entonces me llama y me dice: Susi, recoge el tenedor de la señorita y tráele otro limpio. Yo estaba al lado, había escuchado todo… Y sumisamente le contesté: Si señora, ahora mismo. Me agaché a recoger el tenedor, no se lo entregué a la señorita Rocío. Simplemente lo dejé a un lado de la mesa, le traje uno limpio, y haciendo aposta una genuflexión ante la señorita Rocío, se lo entregue a la señorita. La niña no se dio apenas cuenta, pero la señora Laura sí me vio hacer ese gesto de genuflexión, le gustó, y me dijo: Eso está bien susi, que te arrodilles cada vez que tengas que servirnos… que se note quienes mandamos aquí… Yo le dije: muchas gracias mi señora Laura, siempre será un orgullo y un privilegio, poder arrodillarme ante ustedes. Y la señora Laura añadió: pues que no se te olvide nunca… Te quiero siempre arrodillada ante nosotras… Y dirigiéndose a su hija le preguntó: ¿Tú quieres que Susi se arrodille siempre delante de ...
... nosotras? La chiquilla extrañada, pero divertida, dijo que sí. Y la señora Laura me dijo: ya has oído… a partir de ahora, te arrodillaras siempre ante nosotras… y no quiero excusas… cada vez que estés delante de nosotras te arrodillarás por completo, no quiero eso que tú haces… genuflexiones, no. Quiero verte totalmente arrodillada… ¿queda claro? Si mi señora Laura, muy claro. Siempre arrodillada a sus pies y los pies de la señorita Rocío. Y la señora Laura, dando palmas me contestó: muy bien Susi, así me gusta. Creo nos vamos a llevar muy bien a partir de ahora… Yo le contesté: ojalá mi señora Laura, estoy deseando poder demostrarles toda mi entrega, a usted y la señorita Rocío. Muchas gracias distinguida dueña y señora Laura. A partir de ese día, me tocó tener que arrodillarme delante de ellas montones de veces… Por supuesto sé que la culpa fue mía, pero quería demostrarle a la señora Laura toda mi devoción y mi entrega total ante ella. Ahora ya estoy muy acostumbrada… pero al principio lo pasé muy mal, pues aunque yo soy delgada y me mantengo en forma a pesar de mis 60 años… era y es un suplicio tenerse que arrodillar cada dos por tres, ante mis dueñas Laura y Rocío. Los castigos no tardaron en llegar… La señora Laura viendo que yo me mostraba sumisa con ella con su hija Rocío, pronto comenzó a imponerme pequeños castigos, que enseguida se hicieron bastante más grandes… El primer castigo que me impuso, fue una noche quedarme sin cenar. La señorita Rocío me había pedido ...