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Encuentro Cuckold en Francia. Parte1
Fecha: 19/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Veitafaner, Fuente: TodoRelatos
... nos dio. Rene no estaba por allí así que esperamos. No sabíamos cuál era el nombre de la reserva así que mejor esperar fuera. A los pocos minutos llego una moto una Ducatti Diablee. Aparcó al fondo de la calle donde estaba el restaurante, era una calle sin salida. Cuando se quitó es casco vimos que era René. Se dirigió al restaurante y una de las camareras salió a recibirlo, luego supimos que era las relaciones públicas del local. Charlaron entre ellos hasta que René nos vio, nos acercarnos. Nos saludó agitando ligeramente la mano. La camarera se quedó con el casco de René y desapareció por una puerta lateral del restaurante. Al llegar a la altura de René nos saludamos, yo le di la mano y luego él hizo lo mismo con Anna. Mi mujer no aceptó su mano y se acercó más para saludarle con besos. —Hola, René. Eran tres ¿Verdad? Me parecen pocos. Jajajajajaaj—Sabia de sobras que eran tres. —Si, tres. Se dieron los tres besos y nos encaminamos hacia el interior del restaurante. Nos recibió la camarera, René y ella hablaron en francés. Él nos tradujo y nos explicó. —Mary es una vieja amiga, bueno… fuimos algo más que amigos hace años. Nos ha montado una mesa en el patio interior. —Es muy guapa. —Dijo Anna. El patio presentaba un ambiente acogedor, todas las mesas estaban ocupadas. Nos sentamos y en seguida se acercó Mary. Nos preguntó que queríamos beber su recomendación fue un vino L’Azur Rose. Nos pareció bien, una botella entre tres era aceptable. El restaurante no ...
... disponía de carta, bueno sí que tenía, pero no era la costumbre. Mary nos recomendó una serie de platos basados en productos del mar, frutos del mar como ella decía, nos dejamos aconsejar. René demostró tener buena conversación, nos explicó un poco sobre la isla y sobre sus andanzas por el mundo. Había viajado mucho, durante la cena se levantó varias veces para saludar a conocidos, era popular. En una de esas veces aprovechando que no estaba en la mesa. —Anna, dime. ¿Te follarías a René? El desde luego que a ti sí. —Sí y tanto que lo haría. Quieres que le tantee? —Veamos hasta donde llegamos. El chico regresó a la mesa y nos pidió disculpas. —Pase mi infancia aquí y hacía tiempo que no venía, así que me estoy reencontrando con viejos conocidos. —Si con todos te comportas como lo has hecho con nosotros no me extraña que seas conocido y querido. —Gracias por el cumplido. Creo que la bondad atrae a la bondad. Es verdad que algunas veces sientes que abusan de esa bondad. Somos como somos y lo más honesto es ser fiel a uno mismo y a mí siempre me han gustado las relaciones, la gente. —Palabras muy sabias. René, puedo preguntarte que edad tienes. —Ya lo has hecho. -René giñó el ojo a mi mujer. —Es verdad. —Tengo treinta y cuatro. Anna empezó a flirtear con René. Le tocaba el brazo, le daba a probar directamente comida de su plato y centraba la conversación en el chico interesándose por sus cosas. Así llegamos a los postres, mientras los traían ...