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Encuentro Cuckold en Francia. Parte1
Fecha: 19/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Veitafaner, Fuente: TodoRelatos
La experiencia vivida en Menorca fue un nuevo estimulo, especialmente para Anna. Ya sabía que le ponía tremendamente caliente ver a dos hombres follando. Lo que era una fantasía en su imaginación con Tomás y David se hizo realidad. Anna había cumplido un deseo más. Cuando teníamos ganas de jugar y veíamos vídeos porno juntos, mi mujer proponía ver encuentros de temática cuckold. Donde el marido también era penetrado por el amante en cuestión. Anna se decantaba por vídeos de parejas gais, donde dos hombres se follaban uno al otro cuanto más salvajemente y más explícitamente fuesen las secuencias mejor. Yo los veía con ella, aunque no son de mi especial agrado. Pero valía la pena, esos vídeos tenían un efecto detonador en mi mujer, se volvía loca, sacaban todo su vicio. En nuestras relaciones, frecuentemente, en cuanto tenía ocasión le gustaba jugar con mi culo, me lo lamia o estimulaba con los dedos y algunas veces terminaba haciéndome una mamada al tiempo que me penetraba con sus dedos. Todo eso formaba parte de la misma fantasía o curiosidad. He de reconocer que no me desagradaba. Lo que sentía era bueno, un ingrediente más al morbo de ver a Anna buscando mi placer físico y el suyo mental. Una de las amigas de Anna, compañera de trabajo cumplía años, cuarenta concretamente. Y su marido le había preparado una fiesta sorpresa en un local de Sitges. La fiesta iba a ser por todo lo alto o eso pretendían. Pedían ir vestidos de forma elegante, de gala. Anna se compró un ...
... vestido negro que le quedaba como un guante y yo no fui menos, un traje también negro. A la fiesta asistieron más de cincuenta personas, parecía más una boda que una fiesta de cumpleaños. Nos colocaron en una mesa muy bien decorada. Nos tocó en una llena de amigos de la cumpleañera. Sentados a nuestro lado teníamos una pareja de hombres, uno de ellos conectó desde el primer momento con mi mujer. Charlaron durante la cena, bailaron juntos, tuvieron muy buena conexión. Parecía que fuesen pareja. Yo iba de uno a otro invitado charlando de temas sin importancia, relacionándome sin más. Cuando la fiesta terminó regresamos a casa y tanto Anna como yo estábamos bastante animados. Me di una ducha rápida y me metí en la cama. Anna tardo más en salir del baño, se desmaquilló e hizo lo mismo que yo, darse una ducha. Al regresar a la cama se quejó de dolor en los pies. Le propuse darle un masaje, los tenía doloridos de los zapatos. Le pedí que se pusiese cómoda y me esmeré en ese masaje que no fue solo de pies. Le dediqué un buen tiempo a destensar la planta de sus pies, sus tobillos sus pantorrillas y muslos. Llegue hasta su coño que brillaba, sabía lo que seguiría y se preparaba con humedad. Acaricie sus labios, su clítoris, mi mujer empezaba a respirar de forma profunda. –Fóllame cariño. –No, quiero masturbarte. Estaba muy húmeda, acerque mis dedos a su boca para que los humedeciese. Me encanta hacer eso porque Anna los lame y chupa como si de una polla se tratase. Regrese ...