1. Las aventuras de Benito y su perro “Husme” IX


    Fecha: 19/02/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Viejo Intrepido, Fuente: TodoRelatos

    ... placer conocerle D. Joaquín. – dijo entonces Benito algo abochornado por los comentarios de las tres mujeres – Y es normal que me esperase más joven si sus hijas le han contado nuestra incipiente amistad, pero ya quisiera yo ser la mitad de elegante que usted.
    
    -Ni se te ocurra llamarme de usted, a partir de ahora vamos a ser vecinos y espero llevarme bien contigo, y aun mejor con Gracia a la que admiro más que a nadie en este mundo. – dijo Joaquín – Y por cierto a pesar de que como ella misma ha dicho ya no es una mozuela, Gracia sigue estando más buena que el pan.
    
    En ese momento entro en la sala de espera Merche, la vendedora, acompañada de una joven que era evidentemente hija suya, ya que el parecido entre ambas era asombroso, si bien la joven era unos centímetros más alta que su progenitora. Saludo efusivamente a todos una vez que Sandra le presento a su padre y hermana, y luego les presento a su hija diciendo:
    
    -Esta es mi hija, Fátima, que a partir de hoy es también empleada de la inmobiliaria y la que se va a cuidar de todas las gestiones de la comunidad de propietarios de la urbanización, ya que el antiguo gestor se jubiló la semana pasada. Pero vamos a pasar al despacho de D. Ezequiel, el notario, que ya tiene los dos contratos de compra venta preparados, y al parecer también otro documento que debe de firmar Gracia.
    
    Al contrario que su madre, Fátima saludo con una inmensa timidez a todos, mirando incluso asustada a Patricia que la guiño un ojo después ...
    ... de darle el acostumbrado beso de saludo, sacarle la lengua y sonreírla burlonamente. Una vez firmados todos los documentos, los dos contratos de compra venta de las dos viviendas, y formalizar el pago a través de sendas trasferencias telemáticas, Gracia les pidió que no se fuesen que un par de ellos deberían de ser testigos de su testamento, en el que legaba todos sus bienes a partes iguales a las hijas de su amiga Matilde, Mariana y Manuela.
    
    Al salir de la notaría, Merche les dijo que ella se había permitido el lujo de reservar en el restaurante de uno de los hoteles más emblemáticos de la ciudad una mesa para siete personas, justo en el ático del edificio de dicho hotel con unas vistas magnificas de toda la ciudad, y que estaba a solo un centenar de metros de donde ellos acababan de firmar la compra de sus nuevas viviendas. Por ello se dirigieron andando y hablando en tres grupos hasta el cercano hotel, Gracia junto a Joaquín, Merche al lado de Benito y tras ellos Fátima, que era bastante más baja que Sandra y Patricia, escoltada por ambas.
    
    Cuando llegaron al Hotel, y mientras esperaban al ascensor, Gracia se dio cuenta de que Fátima estaba tremendamente inquieta, incluso asustada, y se temió que, sabiendo como se la gastaban las dos hermanas, sobre todo Patricia, le hubiesen dicho o comentado algo que la perturbo de forma alarmante. Aprovecho que en el ascensor solo cabían cinco personas para quedarse ella junto a la joven e invitar a los otros cinco a que subiesen ...
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