1. Una mujer perfecta


    Fecha: 20/02/2026, Categorías: Dominación / BDSM Masturbación Autor: holograma, Fuente: SexoSinTabues30

    ... dos jóvenes apuestos, altos y musculosos de no más de 25 años de edad, quienes se desnudaron rápidamente y se quedaron en unos slips muy pequeños, que mostraban sus bultos y dejaban a la vista sus nalgas, ella les dijo que allí estaba la mujercita que tenía que coger y que le hicieran de todo mientras ella miraba con atención.
    
    La mujer se sentó en un sillón, se sacó el soutien, corrió su tanga y dejó al descubierto su bella entre pierna, su vulva ya estaba mojada, mientras los jóvenes ya estaban erectos y comenzaron a desnudar a Santiago, que, por supuesto como buen dominado, no opuso resistencia y se dejó hacer de todo, incluso la propia Bárbara en algunos pasajes de esa fiestita pornográfica, dirigió la escena de lo que le gustaba ver que le hicieran a su hombre convertido en un putito reventado al que le hacían mamar una verga dura mientras le rompían bien el culo metiéndole una pija gorda en su culo. Mientras la joven esposa no dejaba de acabar una y otra vez, y otra vez y otra vez…
    
    Los muchachos no dejaron ni por un instante su trabajo sexual con Santiago, se alternaron en las tareas que les había encomendado Bárbara, que no dejaba de gozar ...
    ... mientras su esposo era sodomizado una y otra vez por estos dos mancebos insaciables.
    
    La mujer se levantó de su sillón se dirigió hacia un trinchante, abrió una de sus puertas y sacó de su interior un látigo, se dirigió hacia donde estaban los tres hombres en sus juegos sexuales, le pidió a los jóvenes que se separaron por un instante de su marido y comenzó a pegarle en la espalda, no fueron más de tres o cuatro latigazos.
    
    Luego les solicitó a los jóvenes que siguieran con sus tareas y que llegaran a su fin. quería ver cómo le esparcían el semen por la cara a su esposo, cosa que ocurrió unos cinco minutos más tarde, los mancebos alquilados se corrieron en el rostro del esposo, quien se encontraba de rodillas en el piso. Los muchachos se separaron y lo dejaron en esa posición, se acercó Bárbara, quien abrió sus piernas dejando bien abierta su. concha y comenzó a orinar sobre la cara de Santiago. Una vez pagados los taxi boy se retiraron de la casa.
    
    Santiago subió las escaleras y fue a darse una ducha. Bárbara le dijo parada en la puerta del cuarto de baño:
    
    -Así te quero, bien puto, callado, sumiso y obediente. ¡Ah! Voy a salir, no me esperes despierto. 
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