1. Esposas desesperadas (4)


    Fecha: 21/02/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: JORGEFAG, Fuente: CuentoRelatos

    Daniela reclamaba al marido: es que no puede ser que después de tantos años aun no conozca a tu papá amorcito.
    
    El marido con cara de preocupación respondía: ya te dije mi vida, no es alguien de quien pueda sentirme orgulloso, ha sido una persona muy mala, incluso ha caído en prisión.
    
    Si amorcito, pero ya salió de la cárcel, ya cumplió su condena y seguramente ya está arrepentido de lo que haya hecho.
    
    No lo sé esposita, yo lo conozco bien y sé que es una persona de las que nunca cambian, bueno amor me voy a trabajar mua.
    
    Pero amorcito, ¿otra vez te vas sin desayunar? Preguntaba, mientras modelaba su cuerpo semi desnudo, cubierto apenas y con un top y una tanga de hilo que usaba como pijama en tiempo de calor.
    
    Ay amorcito, discúlpame, es que tengo muchos pendientes en el trabajo, pero te prometo que regresando voy a hacértelo como tú quieres.
    
    Daniela le dio un beso, mientras contestaba: si corazón, está bien (mientras trataba de recordar cuantos meses llevaba ya escuchando la misma evasiva)
    
    Salió el marido y de inmediato la señora Daniela busco de qué manera calmarse las ansias, por lo que regreso a su recamara, aun destendida, se recostó y escuchaba ya el bullicio en la calle con el pasar de los autos y las personas platicando.
    
    Cerró los ojos para imaginar que estaba afuera a la vista de todos, y comenzó a acariciar su clítoris, el cual de inmediato respondió al contacto, poniéndose duro y sensible.
    
    De inmediato empezó a sentir como su panchita se ...
    ... mojaba, deseaba tanto tocarse, pero también le urgía ser penetrada, así que recordó su última adquisición: un enorme pene de hule (tamaño jumbo) que se puede pegar a la pared y decidió meterse a bañar para estrenar a su nuevo amigo.
    
    Abrió la llave del agua caliente, aprovechando para mojar la ventosa del juguete para pegarlo a la pared de la regadera, lo coloco a la altura adecuada para que la penetración fuera directa, se desnudó y se metió bajo el chorro de agua caliente, acomodándose de espaldas a la pared, para ser penetrada por el enorme juguete.
    
    Cuando lo compro Daniela pensaba en probar algo mas grande que el tamaño de pene de su marido, pero después de comprarlo temía que pudiera lastimarse con aquel animal, ya que nunca se había metido una verga tan grande.
    
    Así como grande fue su sorpresa que una vez que se acomodó con el culo levantado y se acercó al miembro pegado a la pared, este entro en la vagina húmeda de Daniela con suma facilidad, ocupando por completo la cavidad de su vulva.
    
    Se dio cuenta cuando sintió los huevos de plástico rebotar en su redondas nalguitas, lo cual le disipo el miedo y le aumento la excitación al saber que se había comido completo el camote de plástico que creía demasiado grande para ella.
    
    Empezó a mover su cuerpo hacia adelante y atrás, mientras saboreaba la cabezota plástica recorriendo todo el interior de la vulva húmeda y caliente de Daniela.
    
    Daniela había encontrado el ritmo perfecto para sentir entrar el enorme miembro ...
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