1. Esposas desesperadas (4)


    Fecha: 21/02/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: JORGEFAG, Fuente: CuentoRelatos

    ... necesitas un buen escarmiento para la próxima vez que me recibas lo hagas con educación.
    
    Hizo que se levantara y de inmediato la levanto en peso, acomodando las piernas de Daniela alrededor de su cintura, moviéndose a la sala, donde eligió el sillón más grande para sentarse ahí.
    
    Daniela quedo montada sobre el suegro, el cual sin quitarla, solamente le hizo a un lado la tanga y la acomodo para “ponérsela” encima del enorme garrote.
    
    Desde que la punta de la vergota empezó a penetrar la vulva caliente de Daniela, esta comenzó a gritar de dolor: Ay, Ay, suegrito me duele.
    
    A lo que el suegro contesto extrañado: ¿pues no que te meten vergotas grandotas puta?
    
    Nooo suegrito, la suya es la más grandota, mientras el enorme trozo de carne penetraba la delicada cavidad de Daniela.
    
    Cuando el mástil de carne del suegro entro hasta el fondo de Daniela, mientras ella se quedaba inmóvil para tratar de acostumbrarse, el suegro apunto el pene de hule en el diminuto botoncito de su culo, haciendo que ella nuevamente gritara de dolor: Ay me duele
    
    El suegro le decía: acostúmbrate perra, porque de hoy en adelante vas a ser mi puta eh, hasta que tu agujero quede del tamaño de mi tronco.
    
    Daniela trataba de tragar el enorme juguete de plástico a través de su diminuto ano, en tanto que empezaba a empezar a disfrutar el estar empalada por el suegro.
    
    Cuando finalmente entro el juguete hasta los huevos, el suegro tomo los pies de Daniela y los coloco sobre el asiento del sillón, ...
    ... mientras le decía: te has portado bien perra, por eso te voy a recompensar dejando que tu sola te entierres mi verga a la velocidad que quieras.
    
    Daniela apenas apoyo las plantas de los pies comenzó a subir lentamente desensartándose del enorme palo del suegro, a pesar que el pene de plástico lo tenía completamente metido.
    
    Poco a poco sentía que el enorme tronco iba quedando fuera de ella, hasta que sintió la punta de la cabeza comenzó a bajar de nuevo, muy despacio, para sentir como esa enorme cabeza le iba abriendo las paredes de su vulva.
    
    El suegro mientras tanto, comenzó a azotar las nalguitas de Daniela con sus enormes manotas, plaf, plaf, plaf.
    
    ¿Qué ricas nalgas tienes puta!
    
    Daniela excitada le decía; si papito son para ti, cuando quieras meterme esa vergota.
    
    Mmmm decía el suegro, todos los días que pasé preso, siempre pensé en conseguirme una puta saliendo, pero nunca pensé que esa puta iba a ser mi nuerita.
    
    En tanto Daniela, subía y bajaba a través del enorme poste venudo del suegro, quien de vez en cuando azotaba las nalgas sonrojadas de Daniela: plaf, muévete puta.
    
    Si papito, yo me muevo arriba de tu vergota para que me ensartes toda, contestaba ya enfilada hacia el ansiado orgasmo.
    
    Daniela empezó a convulsionar mientras el suegro mordía con ansias los senos rosados de su nuera, provocándole dolor que incrementaba el placer hasta hacerla mojar por completo el tronco, los huevos y las piernas del suegro.
    
    Daniela se abrazó de él, mientras ...