1. Lo que me hicieron, después de que paso la tormenta.


    Fecha: 22/02/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Sexo en Grupo Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30

    Yo ignoraba que el pequeño riachuelo que estaba como a unos cincuenta metros de nuestra casa, se iba a desbordar, debido a la fuerte lluvia, y una crecida de agua y barro, fuera a golpear la casa. Yo salí vivo de milagro, el barró que entró, rompió la puerta del frente, llegó casi hasta el techo, sacando todos los muebles, por las ventanas, que debido a la fuerte presión del agua y del barro, se reventaron. Por un sin número de horas estuve semienterrado dentro del barro, perdí toda mi ropa, y gracias a un grupo de rescatista, me sacaron completamente desnudo, en el refugio al que me llevaron, me pude bañar, quitarme todo el barro de mi cuerpo. De inmediato me proporcionaron una pequeña manta, para cubrirme, y después de que un paramédico, me examinó, y me vacuno contra el tétano, finalmente pude tomarme un caliente plato de sopa. Pero como los suministros aun no llegaban, y yo estaba tan agotado, que me caía del sueño, alguien me condujo a uno de los salones del refugio, que era una vieja escuela, donde apenas vi un catre, me acosté en él, durmiéndome de inmediato. No sé cuánto tiempo transcurrió, pero seguramente fueron por lo menos un par de horas, cuando me desperté al sentir que alguien me estaba manoseando mis nalgas. Del susto inmediatamente me puse a gritar, tratando de salirme del catre, pero el tipo que estaba sobre mí, me puso una navaja en el cuello, y me dijo. “Deja de gritar o te mato, que te van a escuchar.” Yo asustado como estaba, me quedé callado, justo ...
    ... cuando en medio de la oscuridad reinante en el salón, vi que entraron dos personas más, las que pensé que me ayudarían, pero en lugar de eso, escuché a uno decirle, al que me tenía agarrado. “Dale pa bajo, que cerraron el refugio, quizás lo re abran mañana. Pero ya se fueron todos.” Al tiempo que, en medio de la oscura penumbra, uno de ellos me sujetó por las piernas, y otro por los brazos, aún forcejeaba, tratando de zafarme, cuando el tipo que estaba sobre mí, me arrancó la pequeña frazada, dejándome todo desnudo. Colocando su navaja nuevamente en mi cuello, me dijo. “Grita y llora todo lo que quieras, que nadie te va a escuchar.” Y de inmediato, comenzó nuevamente a manosear mis nalgas, mientras que inútilmente seguía tratando de soltarme, y llorando les decía, que yo no era maricón, que no me hicieran daño. En esos momentos, el que me tenía sujeto por los brazos, no sé cómo, ni de dónde sacó una gran caneca de ron, y tras darse un trago, me obligó a beber, pero como yo no habría la boca, me golpeó con la botella, y me dijo. “O bebes, o la hago cantos sobre tu cabeza.” Por lo que no me quedó más remedio que beber, en contra de mi voluntad, mientras que el sínicamente me dijo. “Ten cuidado, no te vayas a emborrachar.” Yo creo que me hizo beber casi media botella, de momento el que estaba sobre mi cuerpo, sobando mis nalgas. Casi de inmediato, comenzó a ir introduciéndome varios de sus dedos, por el culo, mientras que yo seguía diciéndoles que no era maricón, y preguntándoles ...
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