-
Lo que me hicieron, después de que paso la tormenta.
Fecha: 22/02/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Sexo en Grupo Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
... situación como esa es fácil que alguien se confunda.” Yo no me quedé callado, e inclinándome hacia adelante, y clavando la mirada en el piso, y con mis manos colocadas en mi cabeza, sumamente avergonzado le dije. “Desde que salí del hospital, en ocasiones sueño que me están dando por el culo, y siento que lo disfruto, es más como ahora mismo, no dejo de pensar en eso, y hasta deseo que me vuelvan a comer el culo, y me pongan a mamar.” Iba a seguir diciéndole a mi amigo, que yo sabía que eso sonaba como a cosa de loco, pero al enderezarme y fijarme en mi amigo, lo encuentro agarrando toda su enorme, y parada verga, con una de sus manos, mientras que la otra, la colocó sobre mi nuca, y sin hacer mucho esfuerzo de su parte, llevó mi cara frente a su verga. No hizo falta que dijera nada en lo absoluto, yo dejé el sofá, y arrodillándome frente a él entre sus piernas abiertas, comencé a lamer su colorado glande, para luego a los pocos segundos, comenzar a mamar toda su verga, con mi boca. Así estuve por unos minutos, tragándome todo aquel buen pedazo de carne, chupándolo, y deleitándome, sintiendo su calor entre mis labios, mientras sin que me dijera nada, me comencé a quitar toda la ropa. Cuando me quede del todo desnudo, sin dejar de seguir mamando aquella enorme verga, mi amigo comenzó a bajarle los pantalones, y su interior, tras quitarle los zapatos, y las medias. Me recosté boca abajo en el sofá, separé mis piernas, levanté las nalgas, y casi de inmediato comencé a sentir ...
... la fuerte presión de su caliente glande, contra el esfínter de mi culo. Lentamente fui sintiendo, como su miembro se fue abriendo paso entre mis nalgas, hasta que su cuerpo y el mío estuvieron en pleno contacto, ya que hasta llegué a sentir sus testículos, chocando contra mis nalgas. Yo me olvidé de todo, y gustosamente comencé a mover mis caderas, mientras mi amigo, una y otra vez seguía metiendo y sacando, toda su sabrosa verga de mi culo, yo gemía de placer, cada vez que él presionaba con más y más fuerza, su cuerpo contra el mío. Apretaba mi esfínter, y lo soltaba, al ritmo que él no paraba de penetrarme divinamente, por un buen rato, disfruté de aquella enorme cosa, que no paraba de entrar y salir de mi cuerpo, hasta que finalmente se vino por completo dentro de mi culo. Yo quedé satisfecho, pero a la vez deseoso de que mi amigo, siguiera dándome tan sabrosamente por el culo, por lo que apenas pude, fui al baño cercano, expulsé todo, y me lavé muy bien las nalgas, y mi boca. Para regresar donde él, con una toalla húmeda, y sin decirle nada, me dediqué a limpiarle toda su verga, para luego nuevamente, sin decirle nada, ponerme a mamar su mustia verga, al poco rato ya se le había vuelto a poner bien dura, y sabrosa. Por lo que me recosté sobre el sofá, pero boca arriba, él me tomo por los tobillos, separó mis piernas, y nuevamente me volvió a penetrar divinamente, solo que, en ese momento, de lo excitado que me encontraba, a medida que él me seguía dando por el culo, yo ...