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Lo que me hicieron, después de que paso la tormenta.
Fecha: 22/02/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Sexo en Grupo Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
... ¿por qué me hacían eso? Uno de ellos me dijo. “Es verdad, tú no eras maricón, pero después de que te demos pa bajo los tres, veremos.” Yo no dejaba de forcejear, tratando de zafarme de ellos, cuando el de la navaja, sacando sus dedos de mi culo, dijo. “Ahora vas a llorar, de dolor, o de placer.” Y casi de inmediato comencé a sentir aquella cosa dura, que se abría paso entre mis nalgas, causándome tal dolor, que casi me desmayo. Yo pegué un fuerte grito que, de seguro, si hubiera habido alguien cerca, me hubiera escuchado, pero eso no sucedió, lo que pasó fue que el tipo que comenzó a penetrar, no se detuvo, hasta que me enterró toda su verga. Luego se quedó quieto por un momento, y comenzó a moverse de lado a lado sobre mí, mientras que sus compañeros aún me mantenían bien sujeto, yo no paraba de llorar, aunque ya ni les decía nada, me sentía humillado, vejado, y ultrajado, resignado a que me siguieran dando por el culo. Cuando el mismo tipo que me estaba penetrando, me dio una ardiente nalgada, diciéndome. “A ver maricón, mueve ese culo, para que lo disfrutes.” Como no le hice caso de inmediato, me volvió a dar otra ardiente nalgada, por lo que no me quedó más remedio, que ponerme a mover mi culo, de lado a lado, mientras que él comenzó a mordisquear mi cuello, al tiempo que sentía como me iba metiendo y sacando, toda su verga de mi adolorido culo. Además de mordisquearme el cuello, también me mordisqueaba las orejas, al tiempo que me decía. “Eso es, así se hace, sigue ...
... moviendo ese sabroso culito, maricón.” Al poco rato, el dolor fue desapareciendo, no sé si fue por lo mucho que me obligaron a beber, o por alguna otra razón, la cosa es que, en cierto momento, a pesar de lo humillado, que me sentía, dejé de tratar de zafarme, y seguí moviendo mis nalgas, tal y como él me lo había ordenado, aunque de manera más lenta. De momento, el tipo que me tenía sujetado por los brazos, me soltó, y nuevamente me obligo a beber ron, luego se bajó los pantalones, y puso su verga frente a mi boca, como vio que yo no hacía nada, me cacheteó con su verga mi cara, diciéndome. “Mámamelo, pero cuidado con morderme, porque te corto el cuello.” Yo sin que él me dijera más nada, abrí mi boca, y a pesar de la repulsión que sentía, me puse a mamarle la verga, hasta que, al poco rato, se vino casi dentro de mi garganta, por lo que, aunque no quise, terminé tragándome toda su leche. Mientras que su compañero, sacó su verga de mi culo, y se terminó de venir sobre mis nalgas, y muslos, yo estaba agotado, pero de momento, el que me había estado sujetando por las piernas me las soltó, limpió mis nalgas y muslos, con la pequeña frazada que me habían dado los rescatistas, y sin que yo ofreciera ningún tipo de resistencia, me comenzó a dar por el culo. El de la navaja, sin decirme nada, colocó su dormida verga frente a mí cara, por lo que yo de inmediato se la agarré con ambas manos, y llevándomela directo a mí boca, me puse a primero a pasar mi lengua por la cabeza de su verga, y ...