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Trabajo, ocio, desenfreno, infidelidad en Asia
Fecha: 22/02/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: CARTUZ, Fuente: TodoRelatos
... lo que quieres no lo hare, porque no te jodería. - Si yo soy un puto enfermo tu eres una puta calentona, porque seguro que estas encharcada del fregoteo que te has dado bailando. - Pedazo de gilipollas, te aviso una cosa y mírame bien porque no lo repetiré, cuando diga nos vamos, te pones formes y nos vamos, porque si no te corto los cojones. ¿A que si atontolinado? Esto último me lo dijo sonriendo y afirmando con su cabeza y siguiéndole el juego le respondía afirmativamente y ella le decía a Jaime... “Ves... un atontolinado y con este quieres tú que te haga cornudo, no estoy para enseñar, para torpe ya te tengo a ti”, seguimos andando, ella quería ir a su villa a cambiarse de vestuario, Jaime cono quería, que decía que no hacía falta, después de una intensa discusión, cedió en no ir a cambiarse. Una vez estábamos dentro de la villa, ella fue al baño y le dije a Jaime...“Tienes que decirle a tu esposa que elvestido molesta, pero que hay una toalla grande para taparse, que de momento la ropa interior no molesta y sobre todo, quédate sentado en los sillones porque si te acercas seguro que se pone en tensión”, la mesa de masaje estaba detrás de algo muy parecido a un biombo, con aberturas que permitían ver la parte que era una sala, donde se quedaría su marido. Al salir ella del baño, su marido le explicó todo y le dijo que cuando estuviera avisase. Música asiática de fondo, Jaime sentado bebiendo y Marisol que llama a su marido, haciéndolo de no muy buenas ...
... maneras...“Pringado ven a colocarme la toalla”y él fue de forma diligente a hacer lo que le había dicho su mujer. A mí también me dedicó varios “piropos” y acudí a darle el que iba a ser el mejor masaje de su vida. Después de los primeros cinco minutos de masaje, estire un brazo para coger un bote de aceite, tirón de toalla y se quedó solo con unas braguitas estilo culotte, que resaltan su culito, no llevaba sujetador, fue a decir algo, pero noto como le caía el chorro de aceite perfumado justo en su columna. Ahora mis manos se deslizaban mejor y mis dedos empezaban a hacer sus diabluras, primero sobre los hombros, luego la espalda, la zona lumbar y me fui a las piernas, que, si bien cuando empecé con ellas estaban tan juntas que parecían pegadas, fue abriéndose según sentía mis dedos. Jaime le preguntaba que cómo lo hacía y ella le respondía jocosamente...“Si te pusiera los cuernos seria con unempotrador y este me parece que le vas tú más que yo”y se echaron a reír. Su respiración ya estaba a un nivel importante, Jaime le preguntaba si se había quedado dormida y ella haciendo un verdadero esfuerzo para que le saliera una voz normalizada, le dijo que no. Recogí sus braguitas y se las introduje entre sus nalgas, para dejarlas más liberadas. Le empecé a dar un masaje suave y fui subiendo de intensidad, hasta amasar con dureza sus nalgas. Cuando note que estaba en su punto adecuado, agarre sus braguitas por ambos costados y empecé a bajarlas, ella se revolvió un poco y con un susurro ...