1. Mi mujer, mi hija (2 - final)


    Fecha: 24/02/2026, Categorías: Incesto Autor: Al Mawsin, Fuente: CuentoRelatos

    ... una trasfusión, caí rendido sobre la cama. Tenía hambre.
    
    —tengo hambre, ¿Te comerías unos sanguches? Bueno nena, ha sido demasiado para este viejo me baño, como unos sanguches y la cama. Ella me corrigió:
    
    —Nos bañamos, comemos y nos venimos a la cama, desde hoy hacemos todo juntos, ¿Sí?
    
    Así lo hicimos, cuando desperté a la mañana, ya eran las nueve, un poco tarde, llame por el celular a mi socio, para que se hiciera cargo de todo, me tomaba el día libre. Yendo para el comedor sentí el olor a café recién hecho, Vicky estaba de espalda sirviendo el café, me saludo con un:
    
    —Hola dormilón.
    
    La tome de la cintura, como lo hacía con su madre, apoyándome en su prominente trasero le di un beso.
    
    —¡Ohh! ¿El que te dije, está buscando el mañanero?
    
    —No, no, debemos hablar.
    
    —Creí que habíamos hablado.
    
    —Vos dijiste que desde ayer haríamos todo junto, yo asentí, pero hay aclarar varias cosas, porque esto no es un matrimonio, no es concubinato, es algo que la sociedad llama “incesto” y debemos considerar algunas pautas de convivencia y el futuro como pareja.
    
    —Bueno (dijo, no muy convencida) Hablemos
    
    —Me voy a tomar el día para almorzar contigo y hablar, ahora me voy a avocar a hacer unos papeles y después vemos.
    
    Cuando nos sentamos a almorzar, entre risas y miradas cómplices, dimos cuenta de la suculenta comida que preparo Vicky. Ya de sobremesa, con una copa de vino en la mano, comencé diciendo:
    
    —Mira Vicky, cuando volviste, jamás pensé recibir de tu ...
    ... parte semejante regalo, estoy maravillado, nunca jamás creí hacer lo que estoy haciendo, pero no estoy arrepentido.
    
    —Papi yo…
    
    —Déjame seguir, algunas pautas tenemos que fijar y ver otras para el futuro, primero, aquí en casa me podes llamar papá, papito, Esteban, como tú quieras, por mi parte nunca más te voy a llamar hija, por respecto a tu madre. Afuera de casa soy tu papá y como tal debes tratarme en todos los casos. Ahora te pregunto ¿pensaste en que yo tengo 52 años y que pronto seré un viejo? ¿Qué te podes enamorar de un chico de tu edad, que puede pasar la pasión que sientes por mí?
    
    —Bueno, como llamarte y como me llamaras vos, estoy de acuerdo. En cuanto a lo demás no lo he pensado sinceramente.
    
    —Quiero decirte, que estaré de acuerdo cuando vos lo digas, hasta aquí llegue, o me enamore de alguien, no busco atarte a mi vejez, quiero que me prometas que si sucede me lo vas a decir.
    
    —¡Te lo prometo!
    
    Dormí una siesta, habito que agarre estando solo, a la tarde salimos un rato a tomar algo y cuando volvíamos compramos comida para no cocinar a la noche y un buen vino, ya que anunciaba ser una noche muy especial.
    
    Cenamos uno frente del otro, con guiños y promesas como cualquier pareja de enamorados. Al terminar fuimos a sentarnos al sillón, encendí la tele, pero no alcance a ver nada, comenzamos a besarnos y manosearnos, así estuvimos un rato, hasta que se levantó y tomo mi mano.
    
    —Vamos al dormitorio, estaremos más cómodos.
    
    A orillas de la cama, ...