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Juan: mis nueve primeras veces 13
Fecha: 27/02/2026, Categorías: Incesto Autor: Jane Cassey Mourin, Fuente: TodoRelatos
... tuvimos y la borrachera que se puso, pero en realidad se quedó noqueada cuando yo todavía estaba dentro de ella, un hecho que me robó una sonrisa antes de que decidiera recostarme a un lado, sin preocuparme por ponerme el short, solo dejándome llevar por esa sensación de relajación que siguió a un orgasmo tan intenso, sin que me importara nada, dejándome abrazar por aquel momento a tal grado que me quedé dormido sin apenas notarlo, sin haber tomado las más mínimas precauciones, ni tener idea de todo lo que se desataría al día siguiente, cuando mi tía entrara en el cuarto de la abuela y se encontrara con la hermosa imagen de su madre y su sobrino desnudos, en la misma cama, con la cabeza de la abuela apoyada en mi pecho y su brazo sobre mi abdomen mientras yo rodeaba sus hombros con el mío. - ¡Pero ¿Qué carajos?! - gritó Gabriela, haciendo que me despertara de pronto, de manera abrupta, que la viera y le sonriera como si tal cosa, hasta que terminé de despertar y comprendí que algo malo pasaba al mirar la expresión enojada y sorprendida en su rostro, un segundo antes de que Anie se metiera en el cuarto para ver lo que ocurría y yo recordara donde estaba, con quien estaba y que no tenía ni una sola prenda encima de mi cuerpo - ¡Pero ¿Qué carajos?! - repitió mi tía mientras Anie sonreía sorprendida, antes de que la abuela despertara, perezosa, entorpecida por la resaca y el cansancio del día anterior. - Gabriela ¿Por qué estás gritando? Es muy temprano para que… - ...
... comenzó a decir la mujer con la voz cansada y soñolienta. - ¡Mamá! ¡Tápate por favor! ¡Dios mío! ¡Pero ¿Qué hicieron?! - gritó mi tía, haciendo que la abuela se sentara en la cama si entender nada, dándome la libertad necesaria para tomar mis shorts y ponérmelos tan rápido como me fue posible hacerlo, terminando de colocármelos un instante antes de que Mina entrara en la habitación, con un mango ensartado en un tenedor, quedándose con los ojos y la boca muy abiertos cuando se dio cuenta del problema que teníamos en las manos. - ¡Santo dios! - exclamó la abuela cuando finalmente entendió lo que ocurría, aunque algo en su forma de hablar y comportarse me hizo saber que solo estaba fingiendo sorpresa, que recordaba perfectamente bien cada cosa que hicimos la noche anterior, un hecho que trató de evadir al vestirse a toda prisa para tapar su cuerpo. - ¿Cómo pudiste hacerlo con tu nieto? - preguntó Gabriela con indignación, algo que tanto a mí como a Mina nos hizo mirarla con fastidio al recordar lo que esa mujer y yo hicimos la primera noche en que estuvimos ahí, un evento del que preferí no decir nada para no hacer más grande el problema, a diferencia de mi hermana, quien no pudo quedarse callada, supongo que al ser incapaz de tolerar la hipocresía de Gabriela. - Sí, claro, qué tragedia que la abuela durmiera con mi hermano después de que tú hicieras lo mismo ¿Verdad, tía? - dijo con sarcasmo, haciendo que Gabriela la volteara a ver, avergonzada y sorprendida, que Anie ...