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Juan: mis nueve primeras veces 13
Fecha: 27/02/2026, Categorías: Incesto Autor: Jane Cassey Mourin, Fuente: TodoRelatos
... soltara una carcajada y la abuela se quedara perpleja, mirando a Mina, luego a mí, luego a Mina de nuevo y después a su hija. - Salgan… salgan todos de mi cuarto y váyanse a la sala, dejen que me vista y hablaremos de esto ¡Santo dios! ¡Santo dios! - exclamó la abuela, antes de que todos nos fuéramos en silencio, a excepción de Anie, quien no dejó de reírse hasta varios minutos después, cuando todos estuvimos sentados en la sala y la abuela se reunió con nosotros, mirándonos a Mina y a mí con severidad, pero a la vez con incredulidad y sorpresa - solo para confirmar, lo hiciste con las tres, ¿Cierto? - asentí con la cabeza sin decir nada, sintiéndome asustado, pero a la vez manteniendo una férrea batalla contra las ganas que tenía de cagarme de risa por los nervios y por lo hilarante que todo aquello estaba resultando, una reacción que era en parte provocada por la cara de idiota que ponía Anie, quien no se esforzaba siquiera un poco por dejar de sonreír de esa forma tan desvergonzada - y tú le ayudaste a que lo hiciera ¿Verdad? - le preguntó a Mina, quien también asintió antes de que volteara a verme y ambos dejáramos salir una risa llena de complicidad que también contagió a nuestra prima, para quien todo aquello resultaba fascinante. - ¡No le veo la gracia! - exclamó mi tía - ¡Nos engañaron a las tres haciéndonos creer que este mocoso estaba mal y que era virgen y que…! - Gabriela, por favor, cállate. Todos sabemos lo que pasó, no es necesario que recapitules lo ...
... que hicieron - la interrumpió la abuela con fastidio, mientras Mina y yo tratábamos de mantenernos serios. Y es que vale, estábamos asustados y muy nerviosos, pero discutir de aquel tema en la sala, entre todos, sabiendo que las cuatro mujeres que estaban ahí habían tenido algo conmigo, resultaba surreal, nada que nadie de la familia hubiera podido imaginar que pasaría, mucho menos yo. La abuela se tomó un momento para pensar en todo lo que pasó, antes de que se levantara y se dirigiera a la cocina sin decir otra palabra, de que la escucháramos preparando algo de comer sin que los demás nos atreviéramos a hablar durante un buen rato, hasta que el silencio lo rompió Gabriela. - Es increíble que se atrevieran a tanto - susurró mi tía, de nuevo con ese tono hipócrita y lleno de una santurronería que no iba para nada con ella, provocando con aquellas palabras a mi hermana, y más aún al hablar con ese tono de decepción, como si de pronto se le hubiera olvidado la clase de cosas que solía contarle a Mina y a Meli. - Bueno, no es como que Juan hubiera obligado a nadie a estar con él, porque si mal no recuerdo, tú lo bajaste a buscar porque quisiste hacerlo, tía, ni siquiera fue el quien te buscó, fuiste tú la que bajó cuando todas estábamos dormidas para seducirlo - contestó mi hermana, un poco fastidiada, supongo que pensando lo mismo que yo consideraba con respecto de la repentina moralidad que parecía habérsele formado a mi tía repentinamente en la cabeza. - Sí, eso es ...