1. La ruta hacia el hotel


    Fecha: 28/02/2026, Categorías: Gays Autor: MrMorbo, Fuente: CuentoRelatos

    ... anhelaba fervientemente que su compañero de asiento no se bajara allí. El joven permaneció a su lado, y el vehículo continuó su trayecto. Antonio deseaba entablar una conversación, presentarse, indagar su nombre y, sobre todo, entregarse a la pasión que sentía, pero no podía hacerlo. Una anciana ocupaba el asiento detrás de ellos, así que debía esperar hasta llegar al último paradero para entablar una conversación en la calle. Mientras tanto, seguían jugando de manera sugestiva. Los roces persistieron, no solo con las piernas, sino también con las manos, lo que avivó aún más su excitación.
    
    Finalmente, llegaron al último paradero. Al levantarse, ambos se esforzaron por disimular sus erecciones, aunque al joven de las magníficas nalgas le resultaba más complicado, dado que llevaba un short deportivo. Por suerte, los escasos pasajeros que aún quedaban estaban más preocupados por descender del bus y regresar a sus hogares, por lo que no prestaron atención a la excitación del joven. Antonio y el chico de las notables nalgas caminaron en silencio por un breve trecho, uno junto al otro, hasta que se alejaron del resto de los pasajeros.
    
    Antonio: Hola.
    
    Nalgón: Hola.
    
    Antonio: ¿Cómo te llamas?
    
    Nalgón: Pedro.
    
    Antonio: Mucho gusto, Pedro. Mi nombre es Antonio.
    
    Pedro: Igualmente.
    
    Antonio: ¿Cuántos años tienes, Pedro?
    
    Pedro: Tengo 20 años. ¿Y tú?
    
    Antonio: Yo tengo 27 años. ¿Vienes de jugar fútbol?
    
    Pedro: Sí, hoy tuve un campeonato con mis compañeros de la ...
    ... universidad.
    
    Antonio: ¿En serio? ¿Y qué estudias?
    
    Pedro: Farmacia y Bioquímica.
    
    Antonio: Interesante. Yo estudié administración. Por cierto, ¿vives cerca de aquí?
    
    Pedro: En realidad, mi parada es la penúltima, pero al ver que tú no te bajabas, decidí continuar el trayecto contigo. Quería conocerte.
    
    Antonio: Y yo a ti. Estaba rogando para que no te bajaras hasta el paradero final.
    
    Pedro: Jejeje… Bueno, no lo hice, y aquí me tienes.
    
    Antonio: ¿Sabes? Pensé que te habías molestado cuando te diste cuenta de que miraba el trasero.
    
    Pedro: Jajaja… No, más bien me sentí halagado al ver la cara de imbécil que pusiste.
    
    Antonio: Jajaja… Pero tienes que reconocer que tienes unas buenas nalgas. Y como dices tú, me quedé imbécil al verlas.
    
    Pedro: Sí, lo sé. Mis amigos bromean de eso en la universidad. Y creo que uno de ellos tiene un interés especial, pero prefiero no involucrarme con personas de la universidad para evitar problemas.
    
    Antonio: Me parece bien. Y bueno, como me gusta ser directo, y dado que parece que nos agradamos mutuamente, ¿qué te parece si nos dirigimos a un lugar más tranquilo?
    
    Pedro: ¿A un hotel?
    
    Antonio: Conozco uno cerca de aquí.
    
    Pedro: Vamos entonces.
    
    Ya una vez dentro de la habitación del hotel, Antonio no pudo contenerse.
    
    Puso a Pedro contra la pared para besarlo, sin hacer caso de su solicitud de que lo dejara ir a tomar una ducha primero. Le dijo que le excitaba su sudoroso aroma mientras lo besaba.
    
    Su traviesa ...