1. El baño y el obeso


    Fecha: 03/03/2026, Categorías: Gays Autor: chaser, Fuente: TodoRelatos

    ... capaz de sacar la más mínima gota por los nervios. Tras varios segundos, nervioso por la reacción de mi vecino de urinario, desvié la mirada hacía él, descubriendo que su mano subía y bajaba lentamente por un pene que no llegaba a ver y como me miraba fijamente.
    
    —No tengas miedo.
    
    Su voz, al contrario que su aspecto, era dulce y consiguió apaciguar hasta cierto punto mis miedos y temores. Él llevó su mano hasta mi pene y lo agarró antes de mover su mano lentamente, yo hice lo mismo, notando un pene diminuto pero extremadamente duro entre mis manos. Estuvimos así unos momentos antes de que el hombre casi saltase al escuchar un ruido.
    
    —Vamos a otro sitio.
    
    En un visto y no visto me soltó y subió sus pantalones, esperando que hiciese lo mismo. Una vez ambos vestidos salimos del baño y me llevó al corte inglés, donde nos metimos en un ascensor y empezamos a subir, fue él el primero en romper el silencio.
    
    —¿Cómo has sabido lo que buscaba?
    
    —Te veías raro.
    
    —¿En qué sentido?—Me encogí de hombros.
    
    —No te sabría decir, tampoco es que estuviese muy seguro.
    
    Antes de poder continuar las puertas se abrieron y ambos salimos, yendo directamente al baño, tal como el hombre prometió el lugar estaba casi desierto, pero, por si acaso, nos metimos en uno de los cubículos. Una vez dentro su inmensidad se hizo notar pues apenas cabíamos, me tenía que tener agarrado por la espalda para que no me cayese, consiguiendo que mi corazón latiera a toda velocidad.
    
    Sin mediar ...
    ... palabra el hombre agachó la cabeza y me empezó a besar, este era lento y amable contrario a las otras veces donde solo había lujuria. Su barba me pinchaba un poco pero por alguna razón lo encontraba atractivo, llevando una mano hasta su barba para acariciarla para continuar y acariciar también su rostro. El beso seguía siendo lento, solo nuestros labios se tocaban de forma calmada, aquello me encantaba.
    
    La mano que me sujetaba fue bajando lentamente hasta agarrarme el culo, su mano era tan grande que abarcaba casi toda mi retaguardia. Más caliente que una plancha, abracé su cuello, dándole total acceso a mi cuerpo e incrementando la intensidad del beso, siendo yo el que empezó a usar la lengua. Su lengua, al igual que casi todo él, era más grande y fuerte que yo, pero en vez de invadir mi boca, jugó con ella, dejando que mi lengua entrase en boca y juguetease antes de apartarla y hacer lo mismo en mi boca.
    
    Sus dos manos me agarraron por las nalgas y levantaron, haciendo que quedase de puntillas. Tras varios minutos de besos me bajó para recuperar el aliento, momento que aproveché para meter las manos por debajo de su camiseta y levantarla un poco, confirmando, para mi placer, que lo que escondía debajo de tanta ropa era un cuerpo enorme.
    
    Su barriga era enorme y fuerte, con una fina capa de vello blanco cubriendola, no pude evitar quedarme boquiabierto mientras mis frotaban aquella maravilla. Masajeé cada centímetro y lo zarandee un poco, temeroso de que no le gustase. ...
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