1. Aventura a 10000 metros


    Fecha: 03/03/2026, Categorías: Hetero Autor: ginecoloc0, Fuente: TodoRelatos

    ... húmedos, con las manos acariciando los huevos, con la mirada fija en él, Santi se sujetó del cabecero de la cama, jadeando, disfrutando de su rica boca, de esa lengua que hacia maravillas, y fue cuando el le dijo:
    
    Te juro… que si sigues así me vengo en tu boca, Valentina lo miró, sin dejar de chupar, y le respondió con los ojos:hazlo, no aguantó, con un gemido grave, se corrió en su boca. Valentina lo tragó todo, mirándolo a los ojos, y luego lamió la punta, como si no quisiera desperdiciar ni una gota, succiono para extraer hasta la última gota de ese néctar tan preciado.
    
    Dios mío… eres una diosa, susurró él, ella solo acerco sus labios a los suyos y le dio un beso cargado de deseo.
    
    Después de un par de minutos donde solo hubo silencio, donde las manos decían lo que querían expresar, donde recorrieron cada rincón de su ser, y sus labios exploraron su piel, el le dijo acuéstate boca abajo, y asi lo hizo, la tomó de espaldas, le abrió las nalgas, la escupió suavemente sobre el ano y comenzó a acariciarlo con el pulgar mientras volvía a penetrarla por la vagina. Su miembro, aún duro, resbalaba con facilidad dentro de ella. Valentina gemía, pero al sentir el dedo presionando su otra entrada, se estremeció aún más.
    
    —¿Alguna vez te han tomado los dos orificios?
    
    Ella negó con la cabeza, sin poder hablar.
    
    —¿Quieres que sea ahora?
    
    —Sí… —jadeó—. Quiero que seas tú.
    
    Santi sonrio como cuando a un niño le dan su golosina favorita, introdujo lentamente un dedo, ...
    ... con delicadeza, mientras seguía bombeando su vagina, Valentina se tensó, pero su respiración profunda la ayudó a relajarse.
    
    Después de varios minutos de caricias y preparación, santi saco su pene de la vagina y lo fue guiando hacia el lugar más prohibido, su ultima virginidad, la que pensó que nadie era digno de poseer, pero allí estaba el, con su pene a un par de centímetros de perforarla, ella se puso de rodillas levanto sus nalgas, como si de un sacrificio se tratara, expuesta, entregada, deseosa de ser poseída y perforada por el, en cuatro, con las piernas separadas y mirándolo a los ojos le dijo “despacio por favor”.
    
    Él asintió con la cabeza, y lentament presionó, su glande entró despacio. Ella soltó un gemido agudo, mezcla de dolor y placer, el no se movió, esperó, le acarició la espalda, le beso el cuello y le dijo
    
    Respira, relájate y me dices cuando puedo seguir.
    
    Cuando ella asintió, él siguió, poco a poco, después de un par de minutos la llenó completamente, Valentina gritó de placer, y él comenzó a moverse. La folló por el culo con ritmo lento, profundo, mientras con una mano le acariciaba el clítoris hinchado y con la otra le agarraba un pecho, la sensación era brutal, invasiva, plena, ella sentía que cada parte de su cuerpo vibraba al compás de las embestidas.
    
    —Me corro otra vez… Santi, me corro…
    
    Y se vino de nuevo, con lágrimas en los ojos y el alma entregada, nunca paro, aguantó, siguió penetrándola un par de minutos más y luego cuando ella tuvo ...