1. Amo a mi prima Blanca, pero no pude resistirme a Irene


    Fecha: 04/03/2026, Categorías: Incesto Autor: Donner1417, Fuente: CuentoRelatos

    ... que importa. Te amo.
    
    Los celos hipócritas fueron disipándose poco a poco. Tenía razón, yo llevaba experimentando el mismo placer culpable desde el día en que exploté dentro de la boca de Irene. Entendí que para que la tapadera de nuestras relaciones funcionara, debíamos cumplir el papel de novio y novia a cabalidad.
    
    —Yo también te amo, Blanca —sus ojos, anegados en lágrimas, se iluminaron —y también hay algo que debo confesarte.
    
    —Lo sabía, eres un cabrón —estalló y me quiso dar una cachetada. Detuve su brazo a medio camino y la besé violentamente.
    
    —¿Qué te pasa, imbécil? Te cogiste a Irene y acordaste no hacerlo —chilló —me largo. Eres un pendejo, infiel.
    
    —Ambos acordamos no cogernos a nuestras parejas, acordamos que sólo serían una tapadera para lo nuestro y mírate, vienes de cogerte a Samuel. Eres toda una putita, prima.
    
    —Te prohíbo que me hables así —gritó e intentó golpearme de nuevo. Volví a impedirlo. Esta vez me arrojé sobre ella, inmovilizándola.
    
    —¿Qué haces? ¡Suéltame, Enrique!
    
    —Jamás, eres mía y yo sigo siendo tuyo. Te lo voy a demostrar ahora mismo —dije, desesperado mientras la desnudaba en la sala de mis padres.
    
    —¡Detente! ¡Estás loco!
    
    —Eres mía, primita. Para siempre serás mía y yo tuyo, lo que acaba de pasar no cambia nada, encontraremos la forma de estar juntos, pero mientras debemos cumplir nuestro papel. Y eso no significa que nos amemos menos, ¿o sí?
    
    Entre la lujuria y el coraje, mis palabras alcanzaron a tocar una fibra ...
    ... en Blanca. Bajó la guardia y comenzó a corresponder mis lances. Ambos ya estábamos desnudos.
    
    —Tienes razón, Enrique, mi amor. Nada cambia lo nuestro. Te juro que sólo acepté para guardar las apariencias, los necesitamos en nuestras vidas de momento.
    
    La besé y apunté mi verga a su vagina mojada. Me urgía entrar en mi prima y sentir sus fluidos mezclarse con mi líquido preseminal.
    
    —Espera —me detuvo Blanca —¿te la cogiste sin condón?
    
    —Obviamente no —respondí y me forcé dentro de ella, indignado —Jamás entraría en otro coñito al natural ni le dejaría mi semen a otra mujer que no fuera mi hermosa prima —añadí.
    
    —Ay mi amor…—suspiró Blanca con mis embestidas.
    
    —¿Y tú? ¿Dejaste que ese tipo te la clavara a pelo?
    
    —Para nada. Es más ni siquiera dejé que terminara dentro de mí. Cuando estuvo cerca lo obligué a salirse y lo masturbé. No quería correr ningún riesgo.
    
    —La besé profundamente. En verdad me amaba.
    
    —Te amo tanto, primita, y tu coño se siente tan bien. Odié la sensación del condón, no lo disfruté tanto como contigo.
    
    Estuvimos cogiendo con pasión varios minutos. Debido a mi eyaculación previa, volví a ser capaz de aguantar más tiempo. Al final sentí las contracciones vaginales de mi prima haciendo gozar a mi verga. Era la señal, la embestí con desesperación y descargué lo que me quedaba de leche en su vaginita depilada.
    
    Nos vestimos a prisa. Era algo tarde y mis padres no tardarían en llegar. Estaban mucho más relajados desde que se enteraron que ...