1. Vacaciones en casa de mis tíos


    Fecha: 10/03/2026, Categorías: Hetero Autor: kittysumise79, Fuente: TodoRelatos

    ... vuestra edad, hormonas con patas…
    
    —Sí… Estoy acostumbrada —mentí. En realidad, no lo estaba, porque había tenido novio desde los 14 un chico muy religioso y conservador que terminó conmigo hacía un mes porque finalmente sintió la llamada de Dios.
    
    ¡Menuda pérdida de tiempo! Y yo reservándome para el puñetero matrimonio. Teresa, mi mejor amiga ya me advirtió que perdía el tiempo pero… No le hice caso y ahora dudaba sobre si mi vida amorosa iba a mejorar este verano en casa de mis tíos, con mis primos como guardaespaldas.
    
    Me dejaron sola para deshacer la maleta. El cuarto era sencillo, con paredes blancas y una colcha de flores azules. La ventana daba justo a la piscina. La dejé abierta: el aire era caliente, pero al menos se movía. Me tumbé un momento en la cama, con los brazos abiertos, mirando el techo.
    
    Llamé a mis padres para tranquilizarlos, también a Teresa y al terminar leí un rato.
    
    Lo confieso, me había empezado el libro que mi mejor amiga me dejó que iba de una fisioterapeuta que se tiraba a medio equipo de hockey y a ellos no les importaba compartir. Muchas de las escenas me provocaron un calor desbordante y muchísimas ganas de ser menos tímida y más lanzada para delante.
    
    Antes de cenar, tía Ana me preguntó si tenía novio. Solté una carcajada incómoda.
    
    —No. Rompimos hace unos meses. Estábamos juntos desde los catorce.
    
    —Lo siento cariño, tu madre no me dijo nada.
    
    —No importa, estoy bien…
    
    —Bueno, cariño, el verano es largo y seguro que tus ...
    ... primos tienen algún amigo que presentarte
    
    No supe qué contestar a eso.
    
    Me dijeron que Tony y Marcus habían salido al pueblo, que no cenarían con nosotros esta noche, que los disculpara. Supuse que estaban con sus amigos. A Tony lo recordaba como un terremoto rubio de risa escandalosa. Y a Marcus… como una sombra que me seguía en silencio. Nunca supe del todo si le caía bien. Tuvo una afección en las cuerdas vocales que lo dejó sin voz así que se comunicaba con signos.
    
    Cené sola con mis tíos, les conté lo justo de mis padres y de la nueva vida en el «culo del mundo», como me referí a ella de forma cariñosa. Me sentí más cómoda de lo que esperaba. Quizá este verano no sería tan raro.
    
    Me acosté temprano, agotada por el viaje y el calor. Dormí unas horas. Hasta que algo me despertó.
    
    Un ruido sordo. Risas. Voces apagadas. Me incorporé, el camisón pegado a la piel por el sudor. Miré el reloj: 3:17.
    
    Me acerqué a la ventana abierta, sin hacer ruido. Al principio no vi nada. Solo la piscina, quieta como un espejo. Y entonces, detrás del seto bajo, algo se movió. Un destello blanco. Una carcajada femenina.
    
    Me agaché un poco, sin atreverme a respirar.
    
    Y ahí estaban.
    
    Tony, con el pelo revuelto y sin camiseta. Una chica sentada en sus piernas, vestida con un top diminuto y shorts vaqueros. Y Marcus. En una tumbona. Solo llevaba unos pantalones cortos. Estaba empapado, como si acabara de salir del agua. La luz de la luna marcaba las líneas de sus hombros, de sus ...
«1234...»