1. Vacaciones en casa de mis tíos


    Fecha: 10/03/2026, Categorías: Hetero Autor: kittysumise79, Fuente: TodoRelatos

    ... abdominales esculpidos. Estaba mucho más fuerte y tatuado de lo que recordaba, además su pecho estaba salpicado por vello oscuro que descendía en forma de v para perderse bajo la goma. Sentí cómo la boca se me secaba al contemplarlo.
    
    La chica rio cuando Tony acercó su boca a uno de sus pechos y lo mordió.
    
    Me aparté de golpe de la ventana, con el corazón golpeándome el pecho. No podía estar mirando eso… ¿O sí?
    
    Volví a asomarme con cuidado, el top de la chica había desaparecido y estaba con los pechos al aire, eran pequeños y turgentes, como a mí me habría gustado tenerlos. Tony seguía teniendo la boca sobre sus pechos y los devoraba con glotonería. Marcus los observaba y su mano derecha se paseaba con tranquilidad por su erección mientras bebía un botellín de cerveza con la otra.
    
    Tragué con fuerza y sentí un hormigueo en los pechos. Mis pezones se pusieron duros de inmediato y los notaba pesados contra el fino tejido.
    
    La chica había empezado a balancearse sobre mi primo y por los sonidos que hacía y la manera en agarrarlo por la espalda, le gustaba mucho sus atenciones.
    
    Era virgen, no idiota. Sabía lo que ella hacía, se estaba restregando contra su erección, estaba segura.
    
    Él dejó de succionar sus pezones para decirle algo en el oído. Enredó el pelo de la chica en su muñeca y tiró de él para que ella se arqueara.
    
    La chica se desabrochó el botón y la cremallera del short y metió una de sus manos en el interior sin ningún pudor.
    
    «¡Se está ...
    ... masturbando!»
    
    Tony sonrió y con la mano libre fue a su propio pantalón para separar un poco la goma, escupir y meter la mano dentro.
    
    El movimiento indicaba que también se estaba haciendo una paja.
    
    No debería seguir mirando y… mucho menos, sentir aquel hormigueo que descendía de mis pechos a mi coño. Me estaba mojando sin remedio.
    
    No era la única mirona Marcus se había bajado el pantalón y se la estaba meneando con total impunidad. La polla de mi primo era grande, gruesa y me hizo salivar.
    
    La chica comenzó a gemir con más fuerza, ahora entendía lo de la insonorización.
    
    Tony le hizo un gesto a Marcus y este se levantó. Se acercó a ellos. Tony tiró más del pelo de la rubia y Marcus se inclinó para besarle la boca mientras le magreaba los pechos.
    
    Ella parecía encantada ante las atenciones de mis primos.
    
    Yo no podía más y me descubrí llevando la mano izquierda a uno de mis pezones para pellizcarlo y la derecha a mi entrepierna. No me sorprendió cuando colé los dedos y noté la humedad empapando la tela. Cerré los ojos y por un instante imaginé que yo era ella, que era a mí a quienes dos hombres la deseaban.
    
    Clavé los dientes en mi labio inferior y abrí los ojos.
    
    Ninguno de los tres llevaba ropa.
    
    La rubia se había dado la vuelta y la pillé en el preciso instante en el que se empalaba con la polla de Tony enfundada en un condón. Él la agarraba por las caderas para clavarla contra su erección. Sus pechos botaban descontrolados hasta que Marcus la agarró de la ...