1. El hombre perfecto


    Fecha: 14/03/2026, Categorías: Gays Autor: Catboy, Fuente: CuentoRelatos

    ... hotel —él insistió.
    
    —Por favor es lo menos que te puedo ofrecer, le diré a mi hermano que te prepare algo para cuando acabes la ducha —sacó una toalla de un cajón y me la dio.
    
    No sé por qué, pero accedí, cierta curiosidad malsana me hizo quedarme más por conocer a su hermano que otra cosa.
    
    El tío, del que ni siquiera conocía su nombre, se largó, me metí en la ducha, golpearon la puerta.
    
    —Perdona, ¿tomas café u otra cosa? —era el hermanito.
    
    —Café con leche, gracias, pero no te molestes desayuno por ahí —su voz era de alguien más joven que el tío con el que me había acostado.
    
    —Ya lo estoy preparando, no es molestia.
    
    Con la cortina de la ducha no le vi bien la cara, pero la voz me sonaba, salí de la ducha y en la cocina se oía el ruido de los cacharros que el misterioso joven movía preparando el desayuno.
    
    Me puse la toalla y fui hacia la cocina, al entrar estaba de espaldas cortando pan para tostar, llevaba un vaquero gastado y una camiseta negra sin mangas, el pelo me sonaba.
    
    —Hola, ya he acabado —dije.
    
    —Bien, siéntate, enseguida estará la leche —y se dio la vuelta, mi sorpresa fue mayúscula, era él, el joven que me había quitado el sueño, y estaba allí, delante de mí haciéndome el desayuno.
    
    Me quedé mirándole a la cara, debía ser un cuadro porque me miró y sonrió.
    
    —¿Te pasa algo?, parece que acabas de ver un fantasma.
    
    —¿Qué?, ah perdona es que… —me quedé en blanco, no sabía que decir.
    
    —Te has tirado a mi hermano, ¿verdad? —preguntó, ...
    ... yo asentí con la cabeza sin decir la palabra, como si eso no tuviese importancia.
    
    Se sentó enfrente y se presentó, se llamaba Oscar.
    
    —Yo me llamo Juan.
    
    —Tu cara me suena —dijo.
    
    —No sé, es posible, la tuya también.
    
    —Trabajo en una tienda de ropa, lo mismo has pasado por allí hace poco —me hice el despistado como si en ese momento cayese en lo que estaba diciendo.
    
    —Si, ahora recuerdo, estuve ayer en tu tienda, por eso me sonaba tanto, eres muy guapo, como me iba a olvidar de alguien como tú.
    
    —¿Crees que soy guapo? —Y mientras lo decía miró por debajo de la mesa.— A juzgar por lo que abulta la toalla, yo diría que crees que si.
    
    Me dejó de piedra, no era tan inocente como pensaba. En ese momento el que debía parecer un crío era yo, me lleve la mano al paquete como avergonzado. Oscar bebió leche sola sin dejar de mirarme, alguna gota se le derramo por la comisura de sus labios recogiéndola con la lengua, me estaba empezando a poner cachondo de verdad, decidí dejar de poner cara de tonto.
    
    —Se te cae la leche, límpiate —sonrió con cara de vicio mordiéndose el labio inferior. Se levantó y salió de la cocina quitándose la camiseta antes de salir, oí como abría la puerta de su cuarto y el rechinar del colchón al tirarse.
    
    Me levanté al minuto y seguí sus pasos, la puerta estaba entreabierta, la abrí despacio y allí estaba tumbado, desnudo con tan solo un slip blanco y boca abajo con una pierna fuera de la cama, la luz entraba por la ventana y Oscar se hacía ...