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El hombre perfecto
Fecha: 14/03/2026, Categorías: Gays Autor: Catboy, Fuente: CuentoRelatos
... el dormido, subió la pierna y se colocó con ellas bien abiertas, pero encima totalmente de la cama, movió su culito. Me senté a su lado y le acaricié las nalgas, la espalda, llegué al cuello y toqué su pelo. Acerqué mi cara hacía su cabeza y le olí, oí su respiración. De repente se dio la vuelta, con los ojos cerrados puso el brazo detrás del cuello y dejó su cuerpo de frente a mi merced, sus axilas repletas de negro pelo desprendía un olor mezcla de desodorante y sudor de después de una noche de baile. Le olí mmm, como me ponía ese olor, el muy cabrón seguía haciéndose el dormido y por lo tanto dejándose hacer, no aguante mas y le besé debajo del pezón derecho, después se lo mordí muy suavemente, se le escapó un suave gemido. Continué dándole besos por el cuello, él movía la cara hacia un lado y hacia otro dejando que yo continuase sin poner pegas, empecé a acariciar sus piernas y él se abrió para que hurgase entre ellas y así lo hice. Toqué su paquete, primero sus huevos, duros, buen tamaño, después su verga, aún flácida aunque ya cogiendo su tamaño. Metí la mano por el slip y se la magreé bien un buen rato hasta conseguir que se pusiera como yo quería, gorda y grande que así la tenía, sobrepasaba el slip. Su respiración se aceleraba y esto hacía que se le marcasen los abdominales, le arranqué el calzoncillo, no aguantaba más, me quería comer aquel cipote de una vez y así lo hice —Cómemela tío —dijo— Métetela entera, hazme la mejor mamada de tu vida y después ...
... me podrás follar como te plazca pero ahora chupa, chupa, aaaahh. Que rica estaba, el muy cabrón tenía un pollón inmenso, bonito y absolutamente delicioso. Mientras se retorcía, había despertado de su sueño y se tocaba el pecho, se metí dedos en la boca y disfrutaba de la mamada que le estaba haciendo. Durante un rato aguantó así hasta que no pudo mas y se corrió en mi cara llenándome de leche la misma. —Ahora fóllame —dijo y él solito se colocó a cuatro patas con el culo bien abierto, se lo comí un rato para lubricarle y que se dilatase— No sigas con eso, méteme la polla, venga, aguantaré bien. —Quiero que me la comas antes —dije. —He dicho que me folles, no aguanto más, necesito tener tu polla en mi culo para sentirme satisfecho —antes de terminar la frase ya tenía dentro mi verga. Empecé a cabalgarle de forma bestial y Oscar gritaba cada vez más, le encantaba aquello, no ponía resistencia, todo lo contrario, pedía más y yo cada vez iba más rápido. Se la saqué y me puse de pie, le di la vuelta y el arrastré al borde de la cama, subí sus piernas y le volví a embestir con fuerza, siguió gritando retorciéndose de placer. —Me voy a correr —dije. —sigue, dame por culo con más fuerza, me encanta. No aguanté más y me fui dentro de él, de una embestida conseguí meter mi verga entera y descargar lo más adentro de él posible. Noté como él también se corría sin llegar a tener la polla en erección. Su vientre se inundó de semen, tanto por dentro como por fuera. Me ...