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El mejor de los trabajos V
Fecha: 16/03/2026, Categorías: Hetero Incesto Sexo con Maduras Autor: Incestangel, Fuente: SexoSinTabues30
... en el que habíamos naufragado y, aunque mas deteriorada, la tienda improvisada que había armado los primeros días después de haber llegado a la isla desierta; tomamos todos los materiales, desarme la tienda y comenzamos a formar la palabra HELP sobre un playón. Al caer la noche, acampamos ahí mismo, mi idea era quedar yo por un tiempo en una tienda mejor armada con los materiales que habíamos traído de la tienda cerca de la señal que había formado y, los indígenas estarían llegando a dejarme alimento cada semana, esto con la esperanza de que alguien me encontrara. Al día siguiente, despertamos, los indígenas se preparaban para regresar a la aldea, conmigo se quedaría el capitán para hacerme compañía por una semana, el regresaría a la siguiente semana cuando regresaran los indígenas a dejarme provisiones; para nuestra sorpresa, los indígenas nos dejaron al nene y a las dos nenas para que nos hicieran compañía, para ellos era tan importante el sexo, que podía faltar la comida pero la culiadera no. Pasamos toda la mañana pescando y haciendo una fogata para comer pescado asado, después de almorzar tomamos una pequeña siesta, al despertar, dentro de la tienda no estaba el capitan ni una de las nenas, al salir ví al capitán metido en el mar apareándose con la nena, la bombeaba riquísimo como que nunca hubiese culiado con alguien, la nena pegaba gritos de gozo por lo que decidí darles privacidad, la escena me excitó tanto que regrese a la tienda a culiar con la nena y el nene ...
... que aún seguían dormidos; los desperté, me acosté boca arriba, a la nena me la sente en mi verga para cabalgara y se cogiera sola, al nene me lo senté en la cara para lenguetearle el culito y los guevitos. A los 20 minutos, entró a la tienda el capitán junto con la nena mojados de agua de mar y dijo «eso mi hermano, que rico, préstamelos, quiero hacer lo mismo«, me quitó al nene de mi cara, se acostó y se lo sentó en la cara también, le quise ayudar, me quité a la nena de la verga y se la senté en la verga de él y comenzó a culear con ambos, por mi parte, yo tomé a la nena que él se acaba de culiar en el mar y comencé a cogérmela en posición de misionero, y ahí, todos metidos en la tienda le dimos al apareamiento. Así paso la semana, todos los días el capitán y yo culiábamos hasta que regresaron los indígenas, el capitán regresó con ellos ta la aldea, tal y como lo había prometido, no sin antes haberme dejado provisiones por una semana mas, también se llevaron al nene y a las dos nenas que nos habían dejado, sin embargo, me dejaron a dos nenas nuevas para mi disfrute. En esa misma rutina estuve por varias semanas pero, al cumplir el mes, cual fue mi asombro y alegría que escuché una avioneta volando cerca, corrí hasta el playón donde había formado la señal de HELP y con un palo largo donde en su punta había pegado una tela roja brillante que había entre los materiales del yate formando una especie de bandera comencé a ondularla, la avioneta pasó muy bajo en donde estaba yo ...