1. Los cuernos duelen más ¿al salir o al crecer? (3 - final)


    Fecha: 22/03/2026, Categorías: Infidelidad Autor: suruminga, Fuente: CuentoRelatos

    ... piso conocido por mí.
    
    La venganza ya estaba decidida, tenía elegido qué iba a hacer, y cuanto daño quería provocar; solo debía ajustar algunos detalles y esperar que se diera la oportunidad con la llegada de un nuevo enfermo; mi profesión, desempeñada en el hospital público dedicado en especial a los infecto contagiosos, me daba una oportunidad inmejorable; no le iba a inyectar sangre de un sidoso haciéndola cargar con un problema para toda la vida, sino la de un sifilítico, problema con rápida solución desde el punto de vista orgánico, aunque anímicamente fuera de alto impacto para ellos y también para el círculo íntimo familiar.
    
    Llegado el momento ninguna complicación me llevó dormirla profundamente con una droga en la comida y luego en una vena del cuello inyectarle cuarto centímetro cúbico de la sangre que llevaba preparada. Lógicamente el recuerdo de este proceder mío lo sepulté tan profundamente como pude.
    
    Tres semanas después se quejó de algún dolor de cabeza y una cierta inflamación de los ganglios bajo el maxilar inferior; lógicamente le dije que lo más sensato era un simple análisis de sangre; como en este estudio no quería tener intervención pues, ante el resultado, ella podía alegar que yo estaba inventando para perjudicarla, le dije que en nuestro laboratorio estábamos haciendo los exámenes periódicos de una empresa por lo cual convenía que se hiciera los estudios con un colega de reconocido prestigio.
    
    Cuando se hizo la extracción de sangre y en qué ...
    ... momento retiró los resultados fueron datos que mantuvo en reserva; algo totalmente esperable, pues resulta extremadamente difícil que una esposa le cuente al marido, el cual lleva cerca de tres meses usando preservativo, que está contagiada de sífilis. Con los tres que había mantenido relaciones la cosa tampoco resultaba fácil, pues seguramente abundarían las acusaciones cruzadas sobre quién había iniciado el contagio, y quizá la trasmisión abarcara a alguien de las respectivas familias. En resumen, un maravilloso quilombo del que yo solo era espectador.
    
    Días después de que Marcia acusara los malestares se produjo un hecho auspicioso, el Consejo Publicitario, órgano de nivel nacional que agrupa a las agencias del rubro, le otorgó a las cuatro socias un premio a la creatividad por un producto preparado para la empresa de Sotelo; eso fue motivo para organizar una cena de festejo que por supuesto incluía a Jeremías y su esposa Marta, a quien ya conocíamos; en realidad ella era la poseedora de la parte más grande del paquete accionario del grupo de empresas que heredara de su padre, aunque había delegado en su esposo el manejo ejecutivo.
    
    En la reunión me ubiqué al lado de Marta, facilitando que el marido se sentara al lado de mi mujer; era una manera de tentarlos a ambos pues el morbo de lo prohibido resulta tan atrayente que muy pocos permanecen insensibles si se les presenta la oportunidad; terminados los postres veo que el galán, con el celular en la mano, le dice a mi ...
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