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Los cuernos duelen más ¿al salir o al crecer? (3 - final)
Fecha: 22/03/2026, Categorías: Infidelidad Autor: suruminga, Fuente: CuentoRelatos
... cualquier bicho piojoso, que en condiciones normales de salud se cura con seis pastillas, entra al cuerpo y se lo lleva a la tumba”” Terminado mi intento de explicación hice el esfuerzo de evadirme de las voces para concentrar mi atención en las mujeres, en particular Beatriz y mi esposa. Ambas se dieron cuenta de que las observaba atentamente y reaccionaron, aunque de distinta manera; la esposa de Raúl, si bien había recuperado el color, miraba para otro lado cuando mi vista iba hacia ella, pero la visión lateral me indicaba que cuando giraba para enfocarla a Marcia ella estaba pendiente de mí. En tanto mi mujer con la cabeza baja no podía controlar el temblor de las manos, por más que las juntara. La conclusión, triste y dolorosa, era que ya los tenía, incipientes o robustos, con puntas filosas o no, pero visibles, por lo menos para tres, los dos interesados y Beatriz. Esta situación que trituraba mi existencia no iba a terminar con mi vida, el odio que despertaba lo transformaría en el combustible apropiado para moverme y arreglar cuentas. Y eso requería por lo menos dos acciones, prestar suma atención a la conducta general de Marcia, sus gestos, sus palabras, su cuerpo, sus llamadas, todo; y por otro lado tratar de vigilar los lugares por donde ella se movía cuando no estaba conmigo. Respecto de la casa no era problema, pues cuando ella estuviera en el estudio haría instalar cámaras en varios ambientes; respecto de su despacho se me ocurrió pedirle usar la ...
... fotocopiadora de alta definición en colores, que ellas tienen, para imprimir una estadística que quería presentar y, para ello, emplear la mañana del sábado cuando la agencia no trabajaba; para no despertar sospechas futuras le diría que pensaba usar su máquina llevando un pen-drive, y me evitaba tener que conectar la mía a la impresora. Primero contraté y ejecuté la instalación en casa, dejando para un poco más adelante, la misma tarea en su lugar de trabajo. Ahora tenía que darle tiempo libre, sea para que se arrepintiera modificando su conducta, sea para afirmar mi convicción de que no había vuelta atrás; y para eso inventé un corto paseo de pesca con amigos del hospital, saliendo el viernes a la tarde para regresar el domingo a media mañana; el aviso de esa escapada se lo di el miércoles, dándole un lapso suficiente para pensar qué hacer. Tristeza y reincidencia de Marcia. Un error que cometí fue no comentarle a David la salida de copas a la casa de Sotelo y que se enterara por comentario de mis compañeras; si bien era posible un olvido, eso alimentó recelos en mi esposo y en mis socias; evidentemente la omisión había nacido en mi mala conciencia porque, en sí misma, esa actividad nada raro podía significar. El jueves, desde el estudio empleando el teléfono que solo uso para el trabajo, hablé con Jeremías diciéndole que al día siguiente por la noche estaría sola pues mi esposo salía en excusión de pesca alrededor de las siete de la tarde, su contestación fue: En ...