1. Los cuernos duelen más ¿al salir o al crecer? (3 - final)


    Fecha: 22/03/2026, Categorías: Infidelidad Autor: suruminga, Fuente: CuentoRelatos

    ... palideció y empezó a temblar como el que acaba de ser descubierto en falta”.
    
    -“Qué raro que mi esposa no me haya hecho algún comentario”.
    
    -“De ella debo pensar bien porque sé cómo es, quizá tuvo la esperanza de que cambiara. Sigo la respuesta, por supuesto que el lapso hasta que terminó la reunión alterné mi atención entre las dos, Beatriz solo me miraba cuando yo dirigía la vista a Marcia y cuando volvía hacia ella la retiraba; en cambio mi mujer en ningún momento se atrevió levantar la cabeza y no recuperó el aplomo hasta el día siguiente, con decirte que esa noche durmió a los saltos”.
    
    -“Y qué hiciste”.
    
    -“Lógicamente redoble la vigilancia y además hice instalar cámaras en casa, no solo para ver sino también para oír; cuando confirmé la existencia de la relación me di cuenta también que el susto por lo sucedido en la reunión había durado poco; los encuentros de los amantes se repitieron más de diez días, ahí resolví terminar y, mientras pensaba cómo hacerlo, ella empezó con los síntomas propios de una infección, por lo cual la mandé a un ...
    ... colega de prestigio; yo con la bronca que tenía iba a ser un deficiente profesional, así que no era conveniente mi intervención; seguramente ella debe hacer retirado los resultados pero nada me dijo, por eso el bioquímico que había realizado el estudio, extrañado que yo no diera señales de vida ante lo descubierto, me llamó para decirme lo encontrado y la necesidad de ver también mi sangre, pues en Marcia había una infección de transmisión sexual”.
    
    -“Por Dios, qué macana”
    
    -“La llamada diciendo que yo estaba limpio me llegó horas antes de la última comida que terminó escandalosamente; resultado nada raro pues hacía más de dos meses que yo usaba preservativo para que ella descansara de las pastillas. En resumen, tenía buenos cuernos, pero no solo eso, sino cuernos enfermos. La metida de mano en la mesa fue la gota que rebalsó el vaso, de por sí, demasiado cargado”.
    
    Hoy nuevamente estoy integrado al grupo que alivia mi soledad, mientras las tres mujeres han hecho una apuesta sobre quien de ellas tiene mayor capacidad oficiando de celestina. El tiempo dirá. 
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