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Mi papá
Fecha: 24/03/2026, Categorías: Incesto Autor: lindacachonda69, Fuente: CuentoRelatos
... en levantarse, casi siempre a medio día. Decía que sólo en este tiempo le era posible hacerlo, puesto que, debido a su trabajo, tenía que levantarse muy temprano para poder dejar preparada la comida, a más de tener todo listo para cuando nosotros bajábamos a desayunar. Y por eso nosotros, en vacaciones, la dejábamos estar en la cama hasta que le diera su regalada gana. Mi papá estaba sin camisa, descalzo, y con un delgado chort. Sin hacer ruido me fui acercando. Él me sintió, volteó, sonrió y dijo: “Buenos días, hija. ¿Qué tal dormiste?”. Lo besé en la mejilla y me situé a su lado. “Más o menos”. Estuve algo inquieta. “¿Y tú?” “Pues muy bien. Ya sabes que duermo a pata tirante”. “¿Qué haces”, le dije, al tiempo que con mi mano lo tomaba de la cintura desnuda. “Vigilo los frijoles para que no se quemen. Freí unos pocos, ya sabes que a mamá le encanta desayunar sus frijolitos. Ya piqué la fruta y el café está listo. Solo faltabas tú para que desayunemos”, y entonces su mano me tomó de la cintura. Yo bajé con una blusita casi transparente, sin sostén y sin calzones, pero con un delgado chort, parecido al de papá. Ambos teníamos la vista fija en la cazuela de los frijoles y las manos del otro en nuestras respectivas cinturas. Me sentí tierna, y recliné mi cabeza sobre el hombro desnudo de papá. Entonces él me besó en la frente con un beso muy tierno, que sentí húmedo. Suspiré y cerré los ojos. Mi relajamiento tenía mucho que ver con esa sensación de seguridad y cariño que ...
... emanaba del calorcito del cuerpo de mi padre, y también detecté el olor que se desprendía de su piel. Ya conocía ese olor, y sin embargo esa mañana, lo sentí especial, como si fuera un perfume que alertaba mis sentidos. Volteé a verlo sin despegar mi cabeza de su hombro. El perfil tan conocido, me pareció soberbio y muy bello. Usaba barba y bigote; la tenía revuelta, así como su pelo que también usaba un tanto largo. Me estremecí sin saber, al principio, a que era debido ese inusual estremecimiento. Unos segundos después, comprendí que me estremecí al considerar sumamente guapo y atractivo a mi padre, al hombre que estaba a mi lado en cuyo hombro descansaba mi cabeza. Y volví a suspirar, sintiendo que mi sonrisa se ampliaba por la satisfacción que sentía al estar al lado de un hombre como aquél. Y, sin pensar en nada, tomé la mano que estaba en mi cintura e hice que adelantara su posición para sentirla más en mi plano vientre. Los dedos se removieron haciendo una caricia, caricia que aumentó mi estremecimiento y mis suspiros. Papá volvió a besar mi frente, pero esta vez el beso se prolongó. El beso hizo que mi sensibilidad aumentara para las sensaciones que el beso despertaba y, al mismo tiempo, me hacía abandonar cualquier otra percepción. Mi mano que estaba en la cintura de papá, apretó su cuerpo contra el mío, y la mano libre fue a acariciar el pecho robusto y con largos pelos de papá. Yo no pensaba, solo sentía. La mano de papá que estaba en mi estómago, aumentó ...