-
Economista y prosti: Entregada a un desconocido (2)
Fecha: 24/03/2026, Categorías: Confesiones Autor: Dessert3, Fuente: CuentoRelatos
... “plop” indicó que mi querido orificio se cerraba. Se adelantó por encima de mi cuerpo y comenzó a pajearse. Su gusto fue tirarme la leche en la cara y en el pecho. No me disgustó, más bien al contrario. Como otras veces, recogí con los dedos la leche de mi cara y la llevé a la boca, pero el esperma de las tetas lo levanté con mi medallón y procedí a lamerlo, mirándolo a los ojos y viendo su alegría. Tirados en la cama, hizo señas a Tommy de que se acercase y preguntó: —¿Estuve bien? Te pido disculpas por el tono de las sugerencias, pensé que era lo que querías, ver cómo se aprovechaban de tu puta esposa. Por eso te hablé así, no para ofenderte, y menos a Sofía. Eso nos reconfortó, había entendido y hasta forzado nuestros deseos, nos había hecho sentir como nadie, y ahora nos pedía disculpas y aclaraba todo. Un genio. Seguimos conversando, y era evidente que el tema iba a plantearse después de esa tremenda cogida… —¿Podré verlos nuevamente? —Mmm respondí yo, difícil, pues no sabes algunas cosas. Eres el primero a quien Tommy me entrega para que me posean gratis… Pero otros me han tenido, para mi beneficio, y lo dejé ahí, esperando que entendiera el ...
... mensaje. —¿Sos puta? Preguntó con cierto asombro y sin medir sus palabras. ¿Te contratan? —Putifina, de lo mejor y más caro, con un arancel de 2500, antes que preguntes. —Ufff no lo imaginaba, entonces alguna vez mi bolsillo sufrirá, dijo, resignado a pagar. —Sí, pero hoy ha sido gratis, y lo has disfrutado, tu pija casi parada me lo dice, le respondí mirando a su entrepierna. Ahora sabes muchas cosas que ignorabas, ¿te animas a coger nuevamente? —¿Lo harías? Y mirando a Tommy que sonreía: ¿Puedo? ¿No es broma? —Claro que puedes, te la he cedido para que la disfrutes. Lo único que lamento es no tener palabras (creo que nadie las tiene) para describir lo que sentimos yo o cualquier otra mujer al recibir dentro ese néctar de vida que nos dejan los hombres. Y por cierto yo también gozo mucho cuando escurre por mis muslos. Juanjo debía volver a su casa cuanto antes, nos duchamos rápidamente y nos besamos un poco. Pero los tres convinimos algo, lo habíamos pasado muy muy bien y nos citamos para en agosto tomar un café los tres y rememorar lo disfrutado, y nos prometimos Juanjo y yo que le compensaría lo poco que nos habíamos besado. Hasta la próxima. Besos Sofía.