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Intercambio entre hermanas - completo (cap. 06)
Fecha: 28/03/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Abel Santos, Fuente: TodoRelatos
... me morreó no menos de un minuto. Pero, al terminar, me dio un azote en el culo y, con un guiño, cogió el carrito con el bebé, se volvió al hotel y me dejó allí tirado. —Y… ¿fin…? —Jajaja… si te cuento lo último… ¿pensarás que soy un degenerado? —No me digas que… —Eso mismo… —¿Pero de dónde sacabas tanta energía…? Y, sobre todo, ¿de dónde sacabas tanta leche? —En realidad, la cuarta eyaculación no fue muy cuantiosa… pero al fantasear con ella, te aseguro que me lo pasé de miedo… —¡Qué animal…! —Qué joven, diría yo… Era la conclusión de mi historia y casi el de la velada. Me incliné sobre ella y le di un fuerte abrazo que mantuve varios segundos. Ella me lo devolvió y sentí que nuestra conexión había ganado unos grados. Cuando nos separamos, Ana preguntó: —Bueno… ¿y ahora qué? Miré mi reloj de pulsera y al ver la hora propuse volver a casa. La noche empezaba a menguar, incluso en el número de clientes del local. * —Por supuesto —decía Marta somnolienta cuando le comenté cómo había ido la velada—, de ir a un hotel, nada de nada… —Pues no… —confirmé—. Eran casi las cuatro, ¿qué podía decirle?: «oye, cuñada, ¿quieres que cojamos una habitación en algún hotel y echemos una partida de parchís antes de irnos a casa?». Marta rió mi ocurrencia y me sobó las tetillas por debajo de la camisa del pijama. —Ya me parecía a mí… —¿Quieres echar un visto y no visto? —le pregunté, más por cortesía que porque me apeteciera. —¿Un ...
... qué…? —Bah, déjalo… —repuse en un susurro. —Mmmm… —respondió ella, y se quedó dormida en mis brazos. Le di un tierno beso en la frente y cerré los ojos a mi vez. * Extracto del diario de Ana Querido diario, hoy hemos salido de nuevo Fran y yo. Ha sido una velada magnífica en una sala de fiestas espectacular, aunque ha habido un momento de zozobra entre ambos. Por suerte, al final no ha llegado la sangre al río, sino que hemos alcanzado un entendimiento mutuo y la charla nos ha unido un poco más (anímicamente, se entiende, no vayas a pensar mal, que te conozco). Me explico. Nos ha dado por hablar de esos momentos únicos en los que perdimos la virginidad. He sabido que él la perdió a una edad más tardía que yo. Aunque estoy segura de que estas cosas suelen ser así en términos generales. Al fin y al cabo es la mujer la que decide cuando está dispuesta a acostarse con un hombre. Ellos, pobres, tienen que conformarse con llamar a todas las puertas posibles, con la esperanza de que alguna se abra y les dejen pasar. Lo siento, jajaja, ya sé que soy muy mala. El momento de zozobra se ha producido a la hora de interpretar si el acto de mi primo Sebas al llevarme a la cama fue algo reprobable por haberse aprovechado de una menor; o si, como creo yo, fue un acto de generosidad que contribuyó a cambiar mi forma de ver el sexo y, con ello, abrió en mí un mundo de posibilidades. Entre ellas, la relación que inicié poco después con Martín, el gran amor de mi ...