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Intercambio entre hermanas - completo (cap. 06)
Fecha: 28/03/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Abel Santos, Fuente: TodoRelatos
... culpa… te lo prometo… —tartamudeé. »—Tranquilo, Fran… —dijo al ver mi cortedad—. Si es normal… Eres un chico sano y estas cosas pasan. Además, estoy seguro de que te gusto, aunque solo sea un poquito… »—Sí… bueno… eres muy guapa… pero de verdad que lo siento… yo no quería… »—No tienes que disculparte, cariño… —replicó—. Para una mujer es un halago que un chico tan guapo como tú se empalme por ella. Aunque tú me verás como una vieja, supongo… »Yo seguía alucinado y me atragantaba cuando quería hablar. »—¿Tú, vieja…? —balbuceaba—. No, que va… Si ya te he dicho que eres muy guapa y muy… »—¿Te gusto…? »—Mu… mucho… —respondí. »—¿Me besarías…? »—Pues… no sé… »—A mí me encantaría que lo hicieras… ¿A ti no te apetece…? »—Sí… sí que me apetece… pero… »—Pues venga, tontito… »—Va-vale… »No me dio tiempo a decir nada más. Se alzó sobre mi boca y comenzó a lamérmela por fuera. Tenía una destreza con la lengua increíble, en décimas de segundo había abierto mis labios con ella y me la introducía con ansia, respirando agitada. Cerré los ojos y me dejé llevar. Ella aprovechó mi debilidad, se subió sobre mis piernas y siguió comiéndome la boca sin prisas, con dulzura. »Al cabo de un rato, abandonó el beso y me pidió: »—¿Me dejas que la vea…? —Señalaba a mi entrepierna. »—Sí… claro… —respondí alucinado. ¡Aquella diosa quería verme la polla! Si aquello era un sueño, no quería despertar. »Me bajé un poco el pantalón y mi miembro asomó y apuntó ...
... hacia el techo. Ella lo miraba absorta y me hizo una nueva pregunta: que si le dejaba tocarlo. Lo único que pude hacer fue mover mi cabeza arriba y abajo y ella lo agarró suavemente. Lo acarició con mimo, como se acaricia a un niño. Me acariciaba la piel con una de sus manos, mientras me daba golpecitos con el pulgar en el glande y me magreaba los huevos con la otra. »Volvió a asaltar mi boca. Al tiempo que me besaba, empezó a pajearme con mayor fuerza. Por mucho que viva, no creo que llegue a tener una erección tan dura como aquella. —Me lo creo… —dijo sonriendo mi cuñada. Con la mirada apuntaba a mi entrepierna—. Y creo que con solo recordarlo estás volviendo a sentirla. Me puse con urgencia las manos sobre el pantalón y reí con ella. —Serás cabrita… —Anda, campeón… sigue contando… —Vale… Estábamos en plena faena, yo atolondrado y dejándome hacer con los ojos cerrados, cuando sentí algo que me heló la sangre. —¿Entró alguien en el salón? —No… no llegó a entrar nadie… —respondí—. Lo que noté fue como una sombra que se moviera en la escalera de caracol. Aunque cuando moví la cabeza para enfocarla, ésta se echó hacia atrás y se escondió en la oscuridad. »Clara notó mi zozobra y dijo algo que terminó de congelarme por dentro. »—Tranquilo, cielo… —susurró—. Él solo quiere mirar… »Joder, me dije, ¿Un mirón? Aunque enseguida comprendí que si ella sabía que había alguien mirando y no se inmutaba era porque el mirón era… ¡su marido! »¡Joder! ¿Qué ...