1. Mi preciosa princesita (capitulo 12)


    Fecha: 29/03/2026, Categorías: Incesto Dominación / BDSM Autor: cleversex, Fuente: SexoSinTabues30

    ... unas chanclas. Se colgó el móvil de bandolera y dijo—: cuando quieras papi.
    
    —Está tarjeta la tienes que llevar siempre encima, —dije riendo mostrándola la tarjeta—. ¿Dónde te la vas a guardar? No la pierdas.
    
    —Pues algún sitio encontraré… listillo, —respondió riendo mientras hacia ademán de metérsela en el chochito.
    
    —Anda, toma, —dije riendo mientras la daba una carterita con un pequeño mosquetón para que lo colgara del cordón del móvil—. Ya sabes que tenemos un todo incluido Premium. Siempre que pidas algo muestra la tarjeta y no tienes que pagar nada de nada.
    
    —¿Helados?
    
    —También.
    
    —¿Y por qué me han puesto está pulsera de plástico?
    
    —Porque eres menor. Ya sabes, la tarjeta siempre encima.
    
    —A la orden, —respondió saludando militarmente.
    
    —Venga, tira para abajo, —dije riendo dándola un azote cariñoso en el trasero.
    
    Llegamos al comedor y como había mesas libres en el exterior nos sentamos allí. Pedimos una cerveza para mi y un aquarius para ella y nos fuimos a por la comida. Me hizo gracia que abrazada a su plato no hacia más que recorrer los mostradores.
    
    —¿Qué te pasa mi amor? —la pregunté.
    
    —Es que hay muchas cosas y no se que coger: me gusta todo.
    
    —¿Quieres que te coja yo algo? —pregunté riendo.
    
    —¡Nooo!
    
    —Vale, vale, te espero en la mesa, —y me fui con mi plato. Sentado en la mesa la miraba, y la verdad es que estaba preciosa envuelta en su pareo, con sus chanclas y marcando suavemente el contorno de su trasero. Parecía una mujer en ...
    ... miniatura y no una cría de 12 años. Al final se decidió y llegó a la mesa con un pegotito de paella en el plato, otro de ensaladilla rusa, un poco de estofado de algo y un trozo de pescado a la plancha—. Muy variado, —me reí.
    
    —Esto es una mierda papa, —dijo resoplando.
    
    Mientras ella terminaba a mi me dio tiempo a tomarme un café. Después subimos a la habitaron y rápidamente nos quitamos la ropa, me tumbe a su lado ofreciéndole la polla e iniciamos un 69 tremendo. Con las piernas bien separadas mi boca recorría toda la vagina sin saciarme nunca. Cuando la succionaba el clítoris la sujetaba la cabeza con la mano para que no se la sacara de la boca. Finalmente, me lubriqué y cogiéndola por detrás la penetré mientras la sujetaba por las caderas. Cuando estaba próximo a correrme, la eché mano al clítoris y la forcé el último orgasmo mientras yo berreaba como siempre. Igual que como siempre, la mantuve penetrada mientras la abrazaba y la llenaba de besos: sé que la gusta.
    
    Unos minutos después bajábamos en el ascensor al parkin para coger el coche.
    
    —¿Está lejos? —preguntó.
    
    —No, a un par de minutos con el coche.
    
    —¿Y no podemos ir andando?
    
    —Sí, pero la zona más próxima al hotel hay mucha mezcla con gente que no hace nudismo y no me apetece nada estar con la polla colgando y unos gilipollas vestidos a mi lado.
    
    —Pues eso está muy mal, ¿no? Si es nudista, es nudista.
    
    —Mi amor el nudismo se puede practicar en todas las playas de España.
    
    —¿Entonces?
    
    —Lo que ...