-
El conserje fue quien me inició.
Fecha: 05/04/2026, Categorías: Gays Autor: danisampedro91, Fuente: RelatosEróticos
... arreglar unas duchas, se acercó a mi como últimamente solía hacer cada vez que me veía solo, vio como yo al verlo acercarse me quedé mirando como siempre aquel tremendo paquete que se le marcaba. Al ver cómo embobado me quedaba mirando para su entrepierna, agarrando mi mano la llevó a su entrepierna, haciendo que le palpase el tremendo bulto, bufff, aquello me puso muy nervioso, todo mi cuerpo se empezó a estremecer a la vez que las piernas me temblaban, Dios, si hasta las orejas se me enrojecieron de lo excitado que me había puesto. Yo tenía miedo de que nos pudieran ver, miraba nervioso para todas partes temiendo nos pudieran descubrir. El muy cabrón tenía un empalme de caballo, aquello era enorme, pero yo estaba muy nervioso, temía que nos pudieran sorprender, cosa que él bien lo sabía. Mientras me metía mano y me hacía que le tocase el tremendo bulto que tenía en medio de las piernas, me dijo que, si la quería ver y seguir tocándosela, tendría que ir con él a su cuarto, que allí nadie nos vería, que estaríamos los 2 solos, que sería un secreto de los 2, que no tenía que decir nada a nadie. Dios, escuchar aquello me hizo poner muy cachondo, todo el cuerpo me temblaba, estaba muy nervioso y no sabía que hacer. Le dije que no podía, que tenía que ser fuera de las horas lectivas y del entrenamiento. Yo esperaba que me dijese que cuando terminase de entrenar, luego de salir del gimnasio, fuese por su cuarto, era cuando yo podía. Pero ahí él fue cuando supo que ya me ...
... tenía en sus manos, me dijo que no, que mejor era que fuera el sábado por la mañana, que fuese alrededor de las 10 de la mañana, que él me esperaría en la entrada, que ese día estaríamos solos, que podríamos hablar y conocernos mejor, que no tenía que decir a nadie de nuestra cita que era un secreto entre los 2. El conserje ya sabía muy bien que me tenía comiendo de su mano, no quería tenerme unos minutos, quería disponer de mi todo el tiempo que quisiese, por eso me citó el sábado, era buen día, pues ese día al igual que los domingos, no había nadie y podría tenerme todo el tiempo que fuese necesario. No quería tenerme un ratito para desahogarse, quería disponer de todo el tiempo que fuese necesario, deseaba hacerme suyo, tenía que ser todo suyo, quería que fuese su hembrita y lo iba a conseguir costase lo que costase. Dios, yo no podía creerlo, ese día marché para casa muy pero que muy cachondo, iba super nervioso y muy excitado. Los días no me daban pasado, hasta que por fin llegó el sábado. Esa mañana me levanté muy temprano, estaba muy nervioso, no sabía todavía lo que me esperaba, ese día iba a cambiar por completo mi vida, ese día iba a comenzar una rutina que duró algo más de 4 años. Cuando llegué al instituto, aún no eran las 10 de la mañana, ya me estaba esperando el conserje en la puerta del parquin. Nada más verme ya la cara le cambió, tenía una sonrisa que deslumbraba, su presa había acudido a la cita como habían quedado, ahora lo llevaría a su guarida donde ...