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El conserje fue quien me inició.
Fecha: 05/04/2026, Categorías: Gays Autor: danisampedro91, Fuente: RelatosEróticos
... me iba a hacer de todo, me iba a hacer suyo, ese día me iba a convertir en su hembrita, iba a ser su putita durante más de 4 años. Nada más estar a su lado, luego de saludarnos fuimos para su cuarto donde nada más entrar cerró la puerta, ya tenía al lindo jovencito que tanto deseaba, ya tenía la presa en sus manos ya lo tenía donde quería, lo iba a follar bien follado, lo iba a hacer suyo, lo iba a convertir en su hembrita. Así que cerró la puerta del cuarto, sin esperar a más, ya me abrazó a él. Me metía mano por todas partes, buscaba mi boca con la suya. Nada más poner sus labios junto los míos, luego de morderme el labio inferior, pasó su lengua por ellos, metiendo luego su lengua en mi boca, a la vez que me iba manoseando todo el cuerpo. Dios, me metió la lengua que me llegó a la garganta, aquel macho era todo un depredador. No dejaba de tocarme con sus manos por todas partes, su boca mordía mi labio y cuello, era como si quisiera comerme. Mientras me metía mano, fue poco a poco quitándome la ropa. Yo que seguía soñando, me dejaba hacer, solo tocaba y palpaba con mis temblorosas manos el enorme bulto que tenía en medio de las piernas. Notaba una tremenda erección, estaba dura, podía notársele un empalme de caballo. Así que me quitó toda la ropa, teniéndome completamente desnudo delante de él, fue cuando se empezó a quitar el mono azul de trabajo que llevaba, aquel con el que tanto me fascinaba verlo a mí, me quedé con la boca abierta. Dios no podía creerlo, ...
... aquel era todo un autentico macho, tenía un cuerpo escultural y tremenda polla que tenía, larga, grande y tremendos huevos que le colgaban. Tenía un empalme de campeonato, la polla la veía enorme, todavía estaba sin descapullar por completo, ver aquello me hizo encoger el estómago. Ahora sí que no me extrañaba que se le marcase aquel tremendo bulto, bufff ver aquello asustaba. Mientras yo fascinado acariciaba con mis temblorosas manos aquella tremenda polla, él me iba hablando, me decía lo lindo que era, lo mucho que le gustaba, mientras dejaba que yo fuese acariciando con mis manos aquella enorme verga que ese día iba a cambiar por completo mi vida, ese día iba a tener sexo por primera vez, ese día me iban a desvirgar y hacer toda una hembrita. ¿Te gusta? Me decía pasando sus manos por mi cara y pelo, viendo como yo acariciaba con mis manos, fascinado aquella enorme polla. Siií, le contestaba moviendo la cabeza sin llegar a abrir la boca, claro que me gustaba, estaba encandilado contemplando aquel enorme rabo. Mientras yo seguía acariciándole la verga con mis manos, él siguió acariciándome con sus enormes manos hasta llegar a mis excitadas y pequeñas tetillas empezando a pellizcarlas, haciéndome estremecer de gusto. Así cariño así, tócala y acaríciala que es toda para ti, es toda tuya, me susurraba llevando su boca a mi cuello donde luego de susurrarme que era toda para mí, empezó a darme pequeños mordiscos por el cuello y oreja, haciéndome estremecer y gemir de ...